20 may 2013

8/ Primera Clase


Cuando me desperté al día siguiente, el sol entraba por las ventanas de la habitación. El despertador aún no había sonado, pero apenas le quedaban unos minutos para que lo hiciera. Volvía cerrar los ojos. Aunque quedaran pocos minutos para ponernos en pie, mi mente comenzó a volar. En mis sueños aparecía un chico de pelo blanco corto y de punta, estaba cantando, y tocando la guitarra. No podía evitar sonreír al ver a ese chico. Pero como era de esperar los minutos se acabaron y el despertador empezó a sonar por toda la habitación despertándonos a las tres. Al despertarme tan de repente se me olvidó lo que había soñado.
-No puede ser ¿Ya hay que levantarse?- dijo Juvia desde la otra punta de la habitación.
-Parece ser que si- respondí yo.
-¡Venga chicas hoy es nuestro primer día de clase, tenemos que estar animadas!-Akane parecía bastante mas animada que nosotras dos.
Se levantó de un salto cogió la ropa que había preparado el día anterior u salió corriendo al baño. Miré a Juvia, ella me devolvió la mirada y las dos suspiramos.
-Menudas energías desde por la mañana.- las dos nos reímos y nos levantamos. Cogimos la ropa y nos marchamos al baño a volver a ponernos ese uniforme.
No tardamos mucho en estar las tres listas, así que rápidamente nos encontrábamos en la cola del buffet dispuestas a desayunar para ir a nuestra primera clase del curso. Las tres estábamos emocionadas, no sabíamos en que clase nos iban a meter ni si estaríamos juntas.
Tras desayunar fuimos a la misma sala en la que nos asignaron las habitaciones. En los tablones vimos que habían colgado varias listas. Encima de todas ellas ponía “CLASE… (Y una letra)”
-Bien chicos, aquí podéis ver las clases en las que os ha tocado dependiendo de vuestros resultados en los exámenes. Dirigíos a esa clase y esperad a que aparezca el sensei- dijo una voz amigable. Busqué a la persona pero no conseguí dar con ella, o con él.
-Bueno, pues habrá que buscar la clase-Dijo Juvia segundos antes de ponerse a mirar las listas para encontrar su nombre y la clase a la que pertenecería durante el resto del curso.
Mientras tanto, yo, me puse a buscar mi nombre en otras listas que estaban en los tablones, pero no conseguía encontrarla. Había pasado por muchas clases, E, H, D, pero no estaba en ninguna. Entonces fui a la primera lista. Encima de ella ponía “CLASE A”. Miré detalladamente cada uno de los nombres para asegurarme de que no me lo saltaba. Entonces lo encontré. Debido a mi apellido estaba casi al final de la lista.
-¡Genial! –Me emocioné- estoy en la clase A, no está nada mal.
Me separé de la lista para que otros pudieran ver con claridad si su nombre estaba. Al separarme miré si las chicas ya habían mirado su nombre, las encontré a las dos apoyadas en una columna, me acerqué a ellas.
-Chicas, ¿Encontrasteis vuestros nombres?- pregunté
-Si, no fue difícil. Yo estoy en la clase S- dijo akane emocionada.
-Y yo estoy en la clase A.- siguió Juvia,
-¡Genial! Entonces estamos en la misma clase.- me emocioné al saber que al menos tendría a alguien a quien conocería.-Akane, lo siento.
-No te preocupes, yo soy bastante amistosa y hago amigos enseguida. Estoy deseando ver quien es mi Sensei.-dijo imaginativa-Bueno chicas me voy a buscar mi clase, que si no se nos echa el tiempo encima. –Dijo Akane despidiéndose de nosotras con la mano.
-Bueno, será mejor que nosotras también vayamos- Me dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡Si! Espero que el sensei no sea muy rudo con la clase.
Comenzamos a caminar, iba distraída mirando a la gente que estaba allí, en aquella sala, y observaba la clase de personas con las que nos tocaría compartir clase dúrate el año, y al no mirar acabé chocándome con un chico. Alcé la mirada para poder ver a la persona a los ojos, pero enseguida tuve que bajarla ya que la persona que estaba frente a mi era mas bajo que yo.
-¡Raisa mira por donde vas, te vas a llevar a alguien por delante!- me gritó.
-Vale, perdona Syo, - me disculpé. Volví a mirar a Syo y noté un ligero rubor en los carrillos. Miré en la dirección que marcaban los ojos de Syo y vi a Juvia con la cabeza agachada y un poco sonrojada.
-Esto, lo siento- dijo Syo, a veces me pongo muy bruto por cosas que no tienen importancia, jejeje- comenzó a sentirse nervioso-Adiós-Salió corriendo antes de poder decir a nadie nada.
Miré a Juvia, la cual también estaba un poco nerviosa y sonrojada, pero no dije nada y seguí caminando hacia la clase.
Por los pasillos nos encontramos con varias personas entre las que no se encontraba Sherry.  Llegamos a la clase que nos tocaba, en ella ya había gente sentada en los distintos pupitres que allí había. No éramos mucho los que estábamos allí,  podía contar apenas unos 0 pupitres, aunque la mitad de ellos aun no estaban ocupados. Al final de la clase, en la dirección a la que miraban las sillas de los pupitres, estaba la pizarra, con una mesa grande en uno de los lados, seria la mesa del profesor. Enfrente de nosotras, y detrás de todos los pupitres, había un piano de cola  de madera, muy bien conservado. Entré en la clase y me acerqué al piano para verlo con claridad.
-Que bonito, seguro que tiene que sonar como los ángeles.- me dije mientras lo miraba con asombro.
Los minutos pasaban rápidamente mientras esperábamos a que nuestro sensei apareciera para comenzar las clases que con tantas ansias habíamos estado esperando durante nuestra vida.
Juvia ya había encontrado un sitio en el que sentarse, yo elegí el asiento que estaba detrás de ella, de esa forma estaríamos mas juntas.  
-Chicos, siéntense, vamos.
A los pocos minutos apreció de la nada, delante de la pizarra una mujer, una mujer con larga melena rosa, más clara que la mía, y con tirabuzones a lo largo que la daban volumen. Como adorno tenia una cinta para el pelo a rayas de colores que permitía la separación entre el flequillo, con dos mechones a los lados de la cara, y el resto de la cabellera. Tenía los ojos azules, muy claros, turquesa, su cara estaba adornada con una gran sonrisa. Su cuerpo lo tapaba con un jersey que le llegaba hasta la mitad del muslo de color amarillo de manga larga pero que llevaba remangada hasta el codo y unos leggins negros hasta el tobillo.
-¡Ohayo!- dijo ella alegre.- buenos días y bienvenidos a la academia Saotome, me llamo Ringo Tsukimiya, y seré vuestra profesora durante este curso,  soy la doncella del espectáculo, encantada de conoceros.
-¡QUEEEEE!- todos los que estábamos en la clase soltamos un grito de asombro en el momento en el que nos comunicó su nombre, ninguno de los que estábamos allí nos esperábamos que esa mujer fuera Ringo Tsukimiya.
-Pero podéis llamarme, Ringo-Sensei, como deseéis- dijo con una enorme sonrisa que no se le borraba del rostro-ustedes son el 0.5% de los que aprobaron el examen. Como todos saben la academia Saotome es una academia de formación profesional, destinada a lanzar al estrellato a los Idols y a los compositores que escriben las canciones. Todas nuestras instalaciones están instaladas para que hagáis uso de ella. Y son ¡FABULOSAS!- dijo dándonos mucho animo a todos- todos los profesores son compositores, poetas, y estrellas del espectáculo. Si sobresalís, os espera un gran debut. Bien, en primer lugar repasaré las normas que la escuela tiene, ante todo debéis divertíos haciendo lo que mas os gusta. Levanten la mano aquellos dispuestos a ser Idol.- un 50% de la clase levantó la mano- Bien, y aquellos dispuestos a componer las canciones para los Idols- El resto levantamos la mano.-Bien, es genial, tenemos a gente que desea ser Idols y también aquellos que desean ayudar a los Idols. 
Todos prestábamos atención a las palabras de Ringo-Sensei.
-Bien, antes de que pasemos a la explicación de vuestra primera tarea debo deciros la única y la norma más importante de Saotome. –Esta vez, la sonrisa que había mantenido desde que había entrado, se borró por completo mostrando una cara seria.- Las relaciones entre los alumnos están prohibidas, cualquiera se sea pillado en una relación, ya sea con un Idol o un compositor, ambos serán expulsados de por vida. ¡Esa es la norma de Saotome!- dijo demasiado seria como para rebatirla lo que había dicho.
La cara de asombro que se nos quedo a todos fue tal que en el silencio se podían escuchar los pájaros cantando en la calle.
-Bien, ahora pasemos a lo que importa- la expresión volvió a cambiarle a la misma sonrisa que había tenido antes.- Bien, durante el año que estéis en Saotome formareis distintas parejas entre Idol y compositor hasta que deis con la vuestra. Pero eso se decidirá en el primer trimestre trimestre.  Las parejas no tienen que salir especialmente de la clase A, las parejas pueden proceder de otras clases, como la clase S. hasta ese momento se cruzaran con un montón de personas que pueden ser su pareja o no. y ahora, ¡Vamos a empezar con las pruebas!- parecía mas emocionado que todos los que estábamos sentados.- Un concurso de grabación.
Ante aquellas palabras, se empezaron a escuchar murmullos.”¿Un concurso? Yo también tengo que cantar”
-Solo por esta vez los voy a emparejar yo. Además, la suerte del espectáculo también está en relación con la capacidad de cada  uno-con un ligero movimiento de cadera hizo una honda con el cuerpo que le llegó hasta la mano, la besó y nos lanzó el beso.
Después de eso se sentó en la mesa que estaba a su lado y con un bolígrafo comenzó a escribir en un papel. Los que estábamos allí estábamos impacientes por ver con quien nos tocaría hacer ese concurso.
-Juvia- La llamé, pero no me escuchó, ella estaba metida en sus pensamientos. La toqué l hombro y ella dio un pequeño bote en el sitio.
-¡AH!- se giró rápidamente- Raisa, ¿que pasa?- me preguntó intentando calmarse ante el susto que la había sacado de los pensamientos.
-Juvia, estas bien, pareces preocupada.
-Nada, no es nada. – volvió a darse la vuelta dándome la espalda.
No quise entrometerme en sus pensamientos, pero estaba claro que algo la estaba preocupando, ya intentaría descubrirlo en otro momento. Me giré para ver a la gente que había en aquella clase, y ver con quien me tocaría en ese concurso. Vi a mucha gente, todos ilusionados por estar donde estaban. Por detrás de mi vi a un chico rubio con el pelo corto y ondulado, con gafas que sonreía mucho. En la misma fila del chico, pero mas delante que nosotras, había un chico de melena pelirroja con el pelo de punta por encima pero que después le caía casi por los hombros, sin llegar a tocárselos.  Volví la vista al rubio de las gafas a su lado estaba el mismo chico que vi en la presentación del día anterior. Tenia la misma cara seria con la que caminaba la última vez que nos cruzamos. El chico miraba a las musarañas. Pasaba la mirada por todas las mesas que había en el aula hasta que nuestras miradas se encontraron. La cara del chico no cambió, pero pude notar como poco a poco me iba poniendo colorada. Yo, sin saber que hacer, y solo con un pensamiento: “tierra trágame” levanté la mano y le saludé tímidamente. Él me miró son saber que decir. Así que lentamente me giré hasta mirar la espalda de Juvia.
-¡Ya está!- gritó Ring-Sensei. Se levantó del asiento y se acercó a la pizarra para colgar las distintas listas que había hecho.-Bien, ahora iré nombrando a los alumnos, primero un estudiante Idol y después  el de los compositores, así cuando vean las listas sabrán quien es su pareja durante esta tarea. Bien, empecemos –Ringo-Sensei comenzó a llamar uno por uno a los alumnos, gracias a eso conseguí averiguar el nombre de los tres chicos que había estado mirando mas detenidamente durante el corto descanso. El rubio se llamaba Natsuki Shinomiya. El pelirrojo Otoya Ittoki, y el peliazul con el que me había puesto colorada Masato Hijirikawa. Parecía ser que ellos tres estaban en el curso de Idol. La verdad es que todos eran guapos. Después de que nos llamaran a todos, nos acercamos a la pizarra y vimos con quien nos había tocado. Juvia y yo no estábamos en el mismo grupo. A ella la había tocado con  Paige Kame, era una chica de pelo casi blanco con los ojos verdes, se acercó a Juvia cuando supo que ella era su pareja. Yo seguí mirando los nombres esperando con ansia el nombre de la persona con la que me había tocado. Vi mi nombre, pero en el momento que fui a mirar el de mi pareja alguien me empujó hacia atrás haciéndome caer por el escalón que había. No pude sujetarme, así que solo me quedó esperar a caer, pero me di cuenta que no caí si no que alguien me había sujetado. Miré hacia arriba para ver a mi salvador, cuando vi quien era, los colores me subieron tan rápido que no supe como reaccionar.
-Gra, gracias- le dije nerviosa, por lo que había pasado. El sin mediar una palabra me puso de pie y se adelantó a ver la pareja que le había tocado. – me quedé paralizada mirándole.
Cuando hubo mirado el nombre de su compañero o compañera me miró, soltó un leve “Tks” y se sentó en su mesa. Le miré sin comprender, me acerqué a la lista, volví a mirar mi nombre y esta vez, si que pude mirar el de mi compañero. Al ver el nombre lo leí varias veces para no equivocarme.
-“Hijirikawa Masato,  Hijirikawa Masato. Hijirikawa Masato”- repetía una y otra vez. Los colores volvieron a subirme a las mejillas.
-Bien, pues ahora que todos sabéis quien es vuestro compañero, os explicaré de que tratará la prueba. Los compositores se encargaran de hacer la música mientras que los idols se encargaran de la letra, y en una semana las canciones que se compongan serán grabadas en nuestro estudio, además se retransmitirán por los altavoces que hay por la escuela. Os deseo a todos muy buena suerte, a partir de ahora las instalaciones estarán a vuestra disposición.- dijo        Ringo-sensei. La campana sonó, todos se prepararon para irse.- Esperad un momento, se me olvidaba, deciros que aquellos que tenéis la tarjeta del buffet, los puntos que ganéis en las practicas se os ingresarán en la tarjeta, así que hacer vuestro mejor esfuerzo- dijo con su típica sonrisa.- y ahora ¡Buena suerte a todos!
Todos los chicos salieron del aula, vi que Juvia estaba bien acompañada con su compañera, así que fui a buscar al mío que ya había salido por patas de la clase sin dirigirme la palabra.  Le encontré caminando por el pasillo que llevaba hacia el comedor, corrí esquivando a los que venían de frente y a los que iban en mi misma dirección.
-¡ESPERA!- le grité con la esperanza que me escuchara, pero si lo hizo pasó de mí. -¡OYE! –conseguí alcanzarle y le di un pequeño tirón del jersey. El se giró y me miraba mientras yo intentaba recuperar el aliento. ¿Por que te has ido? Se supone que somos compañeros.
-Y que con eso.- me dijo con su gesto serio
-¿Cómo? Pues que se supone que tenemos que juntarnos para poder hacer la canción.-Dije ya una vez que mi respiración se normalizó.
-Eso no es necesario, tu simplemente haz tu parte y cuando la tengas yo haré la mía, esto funciona así, cada uno se saca las castañas del fuego como puede.- no medió mas palabra y siguió su camino.
Me enfadé.
-Será idiota- dije.
Proseguí mi camino, pero me marché a la habitación. Al entrar vi que la habitación estaba totalmente distinta. La parte de Juvia estaba sin tocar, pero la mía  no estaba y la de Akane había sido movida hacia la pared, incluso el póster de kanda había desaparecido.
-Pero que pasa aquí.
-Raisa,- alguien me llamaba desde el pasillo. Miré
-Juvia, ¿tu sabes lo que ha pasado?
-¿A que te refieres?- Juvia miré a la habitación. -¿¡Pero que ha pasado aquí!?- la voz de Juvia se escuchó por todo el pasillo.- ¿y tu cama?
-Eso me gustaría saber a mí.
-¡Hola!- una voz apareció por el pasillo. La reconocí por su cantarina voz.- ¡Oh, mis ladies!
-¡Presidente!- gritamos las dos a la vez.
-ha habido un cambio de planes, las señorita Ken y la señorita Garuko convivirán juntas en esta habitación.
-Pero ¿y yo?
-En la habitación contigua están sus cosas, en ella se encuentra la señorita Erza, convivirá con ella durante este año.
-Pero ¿por que?
-Es la única manera que hay para que todas las habitaciones estén completas con dos alumnos en cada una de ellas.
-Entiendo.- miré a Juvia, me encogí de hombros y me fui a la habitación de al lado. Cuando la abrí los muebles estaban ya colocados de la misma manera que lo estaban en la otra habitación, incluso el póster estaba colgado en la pared.
Entré en la habitación y deje mis cosas sobre la cama y volví a salir ya que Juvia me estaba esperando en la puerta.
-¿Qué hacemos, vamos a buscar a Akane?
-Si, y después a comer si os parece que tengo hambre.
-Claro.
Comenzamos a caminar.
-Juvia, que te ha pasado esta mañana en la clase, parecías nerviosa y estabas como ida.
-Nada, nada no es nada de verdad, es que a veces me pasan estas cosas.
-Vale, pero que sepas que me tienes para lo que necesites. Ante todo somos amigas.
Nos sonreímos. Llegamos a la sala principal y esperamos a Akane. Mirábamos el pasillo por donde ella se había ido ya que seria el mismo por el que aparecería después de su clase. Había mucha gente, pero conseguimos reconocer la melena rubia que andaba por los pasillos. Pero no iba sola, a su lado y charlando alegremente con ella iba una chica de melena pelirroja larga, llevaba el uniforme de la academia, aunque en vez de las medias azules llevaba  unos pantalones ajustados y unas botas altas. Akane nos vio, nos saludó con la mano en alto y se acercó a nosotras tirando de la chica que iba a su lado.
-Hola chicas ¿que tal las clases?- preguntó Akane.
-Bien, no ha ido mal, ¿y la tuya?
-Genial, mirad esta es Erza Kuchiki, está en mi clase y es mi compañera en la primera tarea. Ellas son Juvia Garuko y Raisa Masamune.- nos señalo a cada una en el momento de decir nuestro nombre.
-Encantada de conocerte Erza, -dije con amabilidad.
-Igualmente.- dijo con una agradable sonrisa.
-Bueno, nos vamos a comer, estoy muerta de hambre- sugerí.
-Por mi encantada- dijo Akane emocionada.
Las cuatro entramos en el comedor y nos pusimos a la cola para el buffet, después de pedir nos sentamos en una mesa enfrentadas dos a dos.
-Juvia, que no te lo he dicho, ¿a que no sabes quien está en mi clase?
-¿Quien?
-Syo- dijo con tono pícaro. Juvia se sonrojó al escuchar su nombre, miró al plato y se puso a comer sin decir nada.
Me reí un poco y continué.
-Por cierto, el director nos ha cambiado las habitaciones. Juvia y tú compartiréis habitación mientras que yo  y una tal erza compartiremos la habitación de al lado. –miré a Erza- Al escuchar tu nombre he supuesto que serias tú.
-oh, pues por mi genial, Akane me ha dicho que también eres compositora, así que parece que nos vamos a llevar bien.
-Si, eso parece.-sonreí.
-Bueno, ¿y os ha tocado hacer el trabajo juntas?
-Que va, estamos separadas, ella está con una compositora llamada Paige Kame y yo estoy con un Idol que se cree lo mas de lo mas. Creo que no voy a aprobar esta práctica.
-¿Por qué dices eso?- preguntó Erza
-Por que dice que lo mejor es ir cada uno por su lado, que cada uno debe sacarse las castañas del fuego, yo hago la música y después él hace la letra, y ya está.
-Pero así no se crea la música. –Dijo Akane malhumorada.
-Ya lo se, ¿pero que quieres que haga? Además pasa completamente de mí, creo que va ha ser mas difícil de lo que esperaba,-suspiré maestras removía mi comida- En fin, ¿¡Sabéis de lo que tengo ganas!? De escucharos a ti- refiriéndome a Akane – y a Juvia cantar, seguro que tenéis una voz preciosa.
Akane se sonrojó, pero tras esas palabras Juvia se levantó rápidamente de la mesa y desapareció por el comedor.
-¿Qué la pasa?-me preguntó Erza
-No lo se, desde esta mañana está muy rara, no  nos conocemos todavía, pero me preocupa.
Las dos me miraron y volvimos a la comida. Después de comer, ya que no tenia clase me fui a investigar la academia tanto por fuera como por dentro.