23 may 2013

13/ La grabación

Era domingo por la mañana y según nos habían dicho durante el día llamarían a las parejas para hacer el examen. Explicaron todas las reglas, los que quedaran por debajo de 300 serian expulsados de la academia. Y en total éramos 350. La cosa estaba complicada. Ni Masato ni yo queríamos dejar la academia, y teníamos muchas esperanzas puestas en la canción. Las canciones que se grababan se escucharían en toda la academia, exceptuando las clases de música en las que se estarían preparando otros grupos.
Me encontraba sentada en una de las mesas del comedor repasando una y otra vez la partitura y la letra que Masato-kun había creado para la prueba. Estaba nerviosa, no sabia como nos iba a salir, ni como seria la sala de grabación nunca había estado en una.  Aún así estaba atenta para cuando cantaran Juvia y Akane, tenia ganas de escúchalas a las dos.
Masato-kun apareció por la puerta del comedor y se acercó hasta la mesa en la que estaba sentada.
-Raisa, la canción está bien, no hace falta que la repases una y otra vez, la has repasado miles de veces.
-Ya lo se, pero es que esto para mi es importante, no se trata solo de seguir en la academia, también quiero demostrar a mi madre que aunque te dediques a la música puedes tener un trabajo.
-¿Qué quieres decir?
-Verás, es que mi madre cree que la música no es un trabajo para toda la vida, que el componer no da de comer, que tienes que tener un trabajo y no vivir de un hobbie.
-¿Pero tu madre no es una productora de música?- asentí.- Entonces, en que se basa para decir esas cosas.
-A mi madre antes le encantaba la música, pero desde que se separó de mi padre, la ha odiado como si no hubiera otra cosa en el mundo. Mi situación es complicada.
-Ya veo, pero no tienes que ponerte así, tú debes de seguir lo que tú quieres, no lo que te dictan otros, y se de lo que hablo.
-Vale, nos hemos convertido en psicólogos.- dije para calmar el ambiente- ¿porque dices esas cosas?
-Verás, mi padre no está de acuerdo en que esté en esta academia, según él yo debo ser el que herede la herencia Hijirikawa, y poner me al frente del grupo financiero de mi padre, además de ser un respetable y responsable cabeza de familia. – le escuché atentamente como él hizo conmigo. – Yo, nunca he podido comer delante de mi padre, era muy serio y me daba miedo estar cerca de él. Era con nuestro mayordomo con el que mejor me llevaba y el que me enseñó la música y me apoyó para entrar en la academia.
-¿y tu madre no dice nada?- se puso un poco triste y a la vez malhumorado por aquella pregunta- Perdona, no quería lastimarte.
-No es eso, verás, mi madre se marchó de casa hace años llevándose a Mai con ella.
-¿Mai?- pregunté extrañada. Él asintió en silencio.
-Mai, era o es, no lo se, mi hermana pequeña, nos llevamos unos años de edad. La echo de menos. Es por ella por quien hago esto, quiero volver a encontrarme con ella esté donde esté, y si consigo ser un Idol y que ella me reconozca habré cumplido mi objetivo.
-¡Vaya!- me quité las lágrimas que mis ojos habían derramado por aquella historia.
-Hijirikawa y Masamune.- Nos llamaron.
-Parece que ya nos toca. – dijo él recuperando la seriedad de todos los días.
Nos levantamos de las sillas, cogí el CD la canción, la partitura y nos marchamos a la sala de grabación que estaba al final del pasillo principal.
Respiré hondo antes de abrir la puerta. Dentro de esta estaban, Ringo-sensei y Ryuuya Hyuuga, y también otra persona que no supe quien era.
-Bien, ¿tenéis la canción grabada?- se la entregué a la persona sin reconocer y esta la metió en el aparato de música. -Bien, el Idol que se meta en la cabina y se ponga los cascos, el compositor que se quede fuera.  
Masato-kun entró en la cabina e hizo lo que se le había dicho.
-Cuando estés listo empezamos. –Masato asintió y la música comenzó a sonar.
Yo estaba nerviosa, no podía dejar de mover las manos, miré a Masato-kun y con un gesto me dijo que me calmara que todo saldría bien. Respiré hondo e intente calmarme. (Ranbu no Melody)

Masato-kun se veía muy animado se movía al son de la música. Poco a poco comencé a sentirme menos nerviosa y comencé a cantar con él solo que yo no producía ningún sonido. A nuestro alrededor comenzaron a aparecer notas de música que se movían y colocaban en el pentagrama cuando tocaba el turno. Sentía que Masato-kun cantaba solo para mi, y que en aquellas dos salas no había nadie más. En la segunda estrofa nuestras miradas y sonrisas se cruzaron ya me había calmado por completo y tenia la sensación de que no nos íbamos a quedar fuera.



Shizuka ni shizuka ni maku wa kiri otoshi
Kakusei no yoake ni aoi honou

Miwatasu kagiri no yami to
katto wo te saguri no hibi
Bokura wa make wo shiranai yowasa wo
Dakishime aruita
Atarashii kiba de jidai wo kizame
Shizuka ni shizuka ni maku wa kiri otoshi
Kakusei no yoake ni aoi honou

Mamoritai anata ni deaeru sono hi made wa
Yuushu no bi yori me no mae no teki wo

Kokoro nai kotoba hoko saki subete
wo nomi comi aruita
Tsukareta hushin wa jushin ni neji mage
Kurushikute nige takute maga
Sashita mirai wa
Yume egaita bokura to tooi tokoro de
Jukan nante hosou nante kechi rashite hohoenda
Aono koro nani mo kowa nakatta ro
Shizuka ni shizuka ni maku wa kiri otoshi
Kakusei no yoake ni aoi honou

Mamoritai anata ni deaeru sono hi made wa
Yuushu no bi yori me no mae no teki wo

Itoshikute itoshikute hoka ni wa nani mo nakute
Koko kara miwatashita keshiki zenbu
Matomete tsurete itte ageru sa hanasanai de
Zutto nari yamanu ranbu no MELODY.

Tras la canción, Masato-kun se quitó los cascos y salió de la sala.
-Bien chicos, los resultados de la prueba los podréis ver mañana en la sala principal.- nos dijo Ryuuya Hyuuga.
Nos marchamos de la sala de grabación y volvimos a la sala principal donde estaban la mayor parte de los alumnos.
Vi, a tres personas que se nos acercaban.
-Ha sido genial, menuda canción. – nos dijo una de ellas emocionada, Akane tenia los ojos brillantes.
-Gracias, chicas, - todas estaban muy emocionadas y yo esperaba escucharlas cantar lo antes posible.
Por detrás de nosotros, un chico de  pelo largo con un mechón que le pasaba por en medio de la cara y se le escondía en el lado derecho, debajo del ojo, se acercó a Masato que aún seguía detrás de mí con las manos en los bolsillos y con la misma cara seria que ponía a la  gente.
-Parece que no se te ha dado tan mal como esperabas, eh, Hijirikawa.
Miré al hombre que se dirigía a Masato. Tenia el pelo castaño y los ojos azules, no parecía que llevara el uniforme del colegio, pero si que parecía ser uno de los alumnos por que llevaba en el chaleco el escudo de la academia. Llevaba una camisa blanca con los dos primeros botones desabrochados dejando ver algo de piel. Su corbata estaba anudada a la altura del pecho con un nudo simple de hacer. Y tenia los mismos pantalones que Masato-kun, en la oreja izquierda, la única que se le veía estaba perforada y llevaba un pendiente en ella.
-¡Ren!-gritó Akane-¿Qué haces aquí?
-Tan mujeriego como siempre Jinguji.- respondió Masato haciendo caso omiso a lo que antes había dicho el chico.
-Como siempre, eres duro conmigo- respondió Ren- Yo solo quería felicitarte.
Los dos se miraban, uno frente al otro sin mover un solo músculo del cuerpo.
-Akane, ¿le conoces?-Preguntó Juvia.
-Si, él está en mi clase, es el heredero del grupo financiero Jinguji.
Todos los que estábamos en aquella sala nos quedamos mirando a los chicos.
-No imaginé que Hijirikawa estuviera en vuestra clase, corderitas. – Dijo Ren mirándonos a Juvia y a mí.
Me acerqué a Juvia y a las chicas.
-Parece que están apunto de sacar las garras. – las cuatro nos echamos a reír. Pero ellos dos nos se movieron.
-Venga dejadlo de una vez- una vocecita había salido de alguna parte y había separado a Ren y a Masato-kun.
El chico de la vocecita venia con otra persona, un chico pelirrojo que recordé que estaba en mi clase.
-¡Ohayo! –saludó el pelirrojo- me llamo Ittoki
Todas le saludamos.
-Bien, bien, - siguió Ren- Munchkin-Ren puso una mano encima del sombrero del chico.
-¿Munchkin?- susurró Juvia
-¡REN, NO ME LLAMO MUNCHKIN, MI NOMBRE ES KURUSU SYO! – Ren sonrió y se juntó con Akane.
-Ken y Nightmare
-Vamos my ladies, es vuestro turno- Ren sacó una flor para cada una de las chicas. Y se las llevó hasta la sala de grabación.
-¡Ren espera que voy contigo!-Dijo el pelirrojo mientras salió corriendo.
-Juvia, ¿quieres que hablemos de eso que te preocupa?- dijo Syo, a lo que ella contentó con un simple cabeceo, los dos se alejaron de allí y nos dejaron solos a Masato y a mi.
Como no sabíamos que  hacer nos volvimos al comedor a comer algo.
Pudimos escuchar las canciones de Akane y de Juvia, eran muy bonitas, pero noté algo en la voz de Juvia, parecía nerviosa.

Ahora solo tocaba esperar a las notas. 

12/ Verdadera partitura

Al despertar al día siguiente me levanté, me vestí y salí hacia la clase escopetada por que el despertador no había sonado. Llegué justo a tiempo Ringo-sensei estaba apunto de cerrar la puerta, pero conseguí pasar. Suspiré tranquila. Todos me miraban, pero no pude hacer nada. Comencé a sentirme demasiado observada, caminé despacio hasta mi sitio. Masato-kun ya había juntado dos mesas y él estaba sentado en una de ellas y había dejado libre la otra para mí.
-Pensé que no vendrías-me dijo.
-Lo siento, no ha sonado el despertador y he tenido que darme prisa.  Perdón por la demora.
-No te preocupes-me sonrió.
Saqué la carpeta de las partituras de mi mochila y la puse sobre la mesa junto con el estuche.
-Ohayo- Dijo Ringo-sensei lleno de alegría.- hoy, comenzaremos con algo de música. – Nos guiñó un ojo- Uno de nuestros compositores tocará en piano la canción ganadora del año pasado. Veamos, quien lo hará- comenzó a buscar a alguien entre todos los compositores. Ia, ¿Lo haces tú?
La chica se levantó de su asiento y caminó hasta el piano, se sentó delante de él y colocó la partitura en su sitio. (Love You)
A pesar de nunca haber escuchado esa canción, se notaba que esa chica estaba sintiendo cada golpe de tecla. Todos nos quedamos mirándola mientras tocaba la melodía.
Tras terminar la clase me di cuenta de que no había entregado la partitura a  Masato-kun, pero este como era costumbre en él ya se había marchado. Miré la hora, y ya casi era hora de comer, aunque a pesar de no haber desayunado no tenia hambre, así que me marché al jardín, o eso intenté, por que cuando iba a salir por la puerta…
-¡Raisa!- me di la vuelta, hacia mi venia Masato-kun-Espera, ¿te parece que comamos juntos y así  repasamos la partitura?
-Claro- dije con una sonrisa-además tengo que decirte algo de la partitura.
-Está bien vamos. – Masato-kun se dirigía al jardín.
-¿Pero y la comida?- me mostró dos sándwiches.
-Me he adelantado a ti. – siguió caminando, y yo le seguí por detrás.
Llegamos hasta los jardines traseros. Para ser enero hacia una temperatura casi de verano, no hacia frió y al sol se estaba muy bien, nos sentamos bajo la sombra de un árbol. Saqué la carpeta y la puse en la hierba.
-Masato-kun, verás la partitura que te di, no era la que había escrito. Es decir, si, la escribí yo, pero la escribí hace tiempo. Te la entregué para que dejaras de decirme tantas veces que si la tenia.
-Entonces ¿Cuál es la partitura?- la saqué de la carpeta y se la entregué.
-Es esta, la escribí ayer por la noche, bueno, esta y otras dos, pero me he decantado por esta por que es la que mas me gusto y mas puse empeño cuando la escribí. –La cogió y comenzó a leerla.- ¿Qué te parece?- se quedó un rato en silencio mientras yo comía.
-Me gusta, y a decir verdad me gusta mas que la anterior que me diste, no te entristezcas, pero por mas vueltas que la di no conseguí sacar una buena canción para la partitura.
-Eso es, por que esa partitura ya tiene canción, te la di solo para poder trabajar sin la presión de tenerte que dar una partitura. Lo siento.
-Lo veo justo, tras mi comportamiento de los días anteriores no me resulta extraño el hacer lo que hiciste.
Vaya, no me esperaba que fuera a reaccionar de esa manera.
-Esta partitura creo que será la que nos consiga seguir en el programa. –Me miró,- que me dices, ¿escribimos la letra?
Mi contestación fue entregarle un lápiz para que comenzara a escribir.
El tener toda la tarde libre sin clases nos facilitaba el poder hacer una canción a los dos juntos.


Los días que nos quedaban pasaron tranquilamente y sin ningún contratiempo.  Hasta que llegó el día del examen, el día de la grabación.

11/ Chica misteriosa y Lo sientos

11
Al día siguiente hasta llegar a clase sucedió como de costumbre. Después en clase, Ringo-sensei nos volvió a poner en grupos de dos. Me desanimé un poco por que iba a ser igual que el día anterior pero para mi sorpresa, Hijirikawa-kun se acercó voluntariamente a mi mesa. Me sorprendí al instante, ¿había cambiado algo en él? Cuando vi, que acercaba una silla y una mesa para sentarse a mi lado no supe como reaccionar y solo pude sonrojarme. No hablamos, yo estuve mirando algunas partituras mientras que él escribía una canción. Cuando la clase terminó, él se marchó el primero como de costumbre, pero dejó la canción en la mesa en la que había estado trabajando desde que la hora comenzó hasta que terminó. La cogí, me la guardé en la carpeta para que no se arrugara y poder dársela después.
Ya era la hora de comer así que me marché al comedor. Comimos todas las chicas juntas, pero yo estaba distraída, por alguna razón solo podía pensar en Hijirikawa-kun y en lo que había pasado momentos antes en la clase de Ringo-sensei.
Esa misma tarde volví al aula de música, me aseguré de que no hubiera nadie para no molestarles. Entré y me senté al piano. Puse las partituras en su lugar y levanté la tapa del piano. Comencé a tocar lentamente la melodía, solo con piano, sin cantarla para saber si estaba correcta. Tuve que corregir ciertas notas, pero la mayoría estaban bien, y el ritmo de la canción era el adecuado para la canción que tenia escrita detrás de la partitura (Tsunaida Te Ni Kiss Wo).

Los dedos por si solos mientras yo miraba la partitura levemente, comenzaron a tocar. La habitación volvió a desaparecer formándose una habitación completamente blanca en la cual iba sucediendo una serie de acontecimientos de cuando yo era pequeña y jugaba con mi abuela, mi padre y mis primos, todos estaban menos mi madre, la cual como seria costumbre en ella estaría trabando hasta altas horas de la noche.


Soshite bouya wa nemuri ni tsuita
ikizuku hai no naka no honoo
hitotsu, futatsu to ukabu fukurami itoshii yokogao
daichi ni taruru ikusen no yume, yume

Gin no hitomi no yuragu yoru ni
umare ochita kagayaku omae
ikuoku no toshitsuki ga
ikutsu inori wo tsuchi e kaesshitemo

Watashi wa inori tsuzukeru
douka konoko ni ai wo
tsunaida te ni kisu wo

Soshite bouya wa nemuri ni tsuita
ikizuku hai no naka no honoo
hitotsu, futatsu to ukabu fukurami itoshii yokogao
daichi ni taruru ikusen no yume, yume

Gin no hitomi no yuragu yoru ni
umare ochita kagayaku omae
ikuoku no toshitsuki ga
ikutsu inori wo tsuchi e kaesshitemo…


Cuando la canción llegaba a su momento cumbre abrí los ojos y dejé de tocar dejando la canción a solo unos versos del final, la canción se vio interrumpida por la aparición de una persona inesperada.
Hijirikawa-kun estaba en la puerta, de pie, sin decir nada, solo me miraba. Pero cuando vio que dejaba de tocar y empezaba a recoger se acercó rápidamente a mí.
-Espera, no te vayas, siento haberte cortado, no era mi intención.- dijo serenamente. Me detuve.
Desde que le conocí no esperaba escuchar ese tono de voz saliendo de su boca, durante todo este tiempo le tuve por una persona arisca y maleducada, pero aquellas palabras cambiaron mi visión sobre aquella  persona
-Esto, yo…- no sabia que decir.
-Perdona por mi interrupción,¿podrías terminar la canción?
-No, no es necesario, si yo, yo ya me marchaba, tengo cosas que hacer- intenté marcharme, pero el me cogió del brazo. Le miré y me sonroje levemente.
-Perdona por mi comportamiento de estos días, no era mi intención ser de esa manera, es solo que escuché ciertas cosas sobre ti y…- miró hacia otro lado avergonzado.
Me puse frente a él.
-Juzgué mal y pido disculpas- se inclinó mostrándome sus respetos y disculpas.
- Está, está bien no tienes que hacer eso- dije agitando la mano delante de mi.
-Discúlpame, me equivoqué y quiero que aceptes mis respetos.
-Está bien, los acepto. Pero, ¿podrías decirme que escuchaste?
-Una chica de la clase B se acercó a mi y comenzó a decirme que no me fiara de tu música por que ninguna tenia sentimiento. Pero al escucharte cantar esta canción, y ayer, escuchar como tocabas con Kurusu creo que me equivoqué al tacharte, y lo siento. – Me sonrojé mucho más ante tanta amabilidad.
-Gracias- Se sorprendió- Gracias por replantearte lo de Sherry, no mucha gente lo hace y siempre acaban teniendo una mala idea de mí.
- Cosa que también me ha pasado a mí.
-Si, es cierto, pero tú al menos has conseguido ver la verdad y no me has ignorado como lo suelen hacer todos.
-Se reconocer mis errores cuando los veo, me han educado así.
Con esa conversación me daba cuenta de que Hijirikawa-kun era muy serio, y estricto, pero correcto y agradecido. Me acordé.
-Ten- saqué la canción de la carpeta- te la dejaste en clase esta mañana.
-Gracias, pensé que la había cogido pero que se me había perdido. – me sonrió, disimuladamente y casi sin querer, pero lo hizo.-¿Qué te parece la letra?
-¿Perdón?
-¿No la has leído? – Negué con la cabeza.- Vaya, no se por que me imaginé que si.
-Tú has sido sincero conmigo y yo lo seré contigo- Estaba atento- La verdad es que quise leerla, pero al final me detuve y no lo hice, son cosas privadas, no me gusta entrar en lo que no me incumbe, ya tuve problemas en ese aspecto cuando era pequeña.
-Ten, léela, y espero que te guste. –me la entregó- con toda confianza, hazlo, me gustaría saber tú opinión.
Caminó hacia la puerta.
-Hijirikawa-kun…-me cortó.
-Masato, por favor, - ladeó unos milímetros la cabeza.- llámame Masato. –Sonreí.
-Masato-kun- le dije sonriendo sin dejar de mirarle. El me miró sonrió mas ampliamente de lo que lo había hecho antes y después salió por la puerta. Me quedé paralizada unos segundos y salí de la sala. Quise ir tras él, pero ya había desaparecido. En el pasillo había gente yendo de un lado a otro.  Miré la letra que aún sostenía en mi mano
-“Llamando a  la memoria”-Guardé la letra en la carpeta.
Seguí a la masa de gente que se dirigí a la sala principal, desde allí me fui al jardín.
Cerca de unos árboles, resguardándose del sol, descansaban las chicas, así que me acerqué a ellas.
-Hola chicas, ¿Qué hacéis?
-Nada, aquí hablando un rato ¿Tú que tal? ¿Has hecho progresos con tu compañero? –Me quedé pensativa. Si, la verdad es que si, al menos ya nos hablamos, algo es algo – Sonreí.
Nos pasamos el resto de la tarde hablando tranquilamente. Por la noche cuando abrieron el comedor para la cena fuimos las primeras que entramos en él. Cogimos cada una su cena y  nos sentamos en una mesa en la que cupiéramos todas.
-Chicas, ¿Qué pensáis de la regla de prohibido el enamoramiento?-Dijo Erza.
-¿Qué pasa, ya te has enamorado?- dijo Akane picándola.
-¡NO! no es eso, solo quería saber que opinabais.
-No se, no me parece mala.- miré a Juvia sorprendida por lo que dijo.-¿¡QUÉ!? Raisa ¿Por qué  me miras?
-No, no por nada, no esperaba que tú dijeras eso, nada más.
-¿Por qué? No entiendo la  razón
-Nada, da igual, no tiene importancia.
Juvia me miró aún interesada por conocer mi respuesta, la cual nunca llegó.
Tras la cena, cada una tomó un camino. Juvia se fue a la sala de música. Erza y Akane a una de las habitaciones. Y yo decidir coger el camino del jardín. Paseé hasta el final del camino en el que había una pequeña estructura formada por columnas colocadas entorno a una base circular y un techo de semiesfera. Justo en el medio de la semiesfera hueca había una pequeña lámpara que iluminaba el interior de la estructura. La luz de la lámpara, junto con la luz propia de la luna, hacían que el agua reluciera y se notara cristalina. Entré en aquella estructura, había una barandilla a la altura de mi rodilla y el suelo estaba cubierto por un blando y cómodo cojín.
-Vaya, que bien lo tienen montado. – me senté en el suelo abrí la carpeta y comencé a mirar las partituras.
Vi, que dentro de la carpeta estaba la canción que había escrito Masato-kun. No se porque, pero no pude evitar sonreír al verla. Me acomodé y  sujeté el papel con las dos manos y comencé a leerlo despacio, entendiendo cada estrofa por completo, quería saber cuales eran los sentimientos de Masato-kun. Cada frase que leía me hacia sonreír aún más.
Poco tiempo después comenzó a entrarme sueño así que quise marcharme a la habitación, pero vi, que cerca del camino, y cerca del lago estaba la sombra de una mujer. No pude distinguirla el camino estaba completamente oscuro salvo por las luciérnagas que iluminaban levemente las hojas de los árboles pero a esa mujer no la iluminaban. Llevaba el pelo tapado con una capucha por lo que no pude verla nada,. En un breve segundo el reflejo del agua la iluminó el poco rostro que pude ver, apenas la nariz y los labios. No se había percatado de mi presencia por lo que quise alejarme de ella para no molestarla. Pero ella comenzó a cantar.( What if- Dina Garipova)

Su voz podía escucharse por todo el lago, pero ella no gritaba, su voz podía confundirse con el susurrar del viento. Era una voz calmada y segura de cada palabra que cantaba. Cerré los ojos para poder escuchar la canción con la mente y no con los oídos. Pude ver en mi imaginación a mi de pequeña, haciendo lo que mas me gustaba y con las personas que mas quería, al ver aquellas imágenes se me escapó alguna lágrima que no dudó en perderse en por mis mejillas.  Los agudos de la canción eran completamente afinados, no se equivocó en ninguna nota, y cantaba al viento como quien le canta a su amada, con todo el amor que tenía para dar y el que no tenía.

  
What if I could change the path of time

What if I had the power to decide
What if I could make us unify
If I
If I
What if we would open up the doors
What if we could help each other more
What if I could make you all believe
If we
If we
What if we all
Opened our arms
What if we
Came together as one
What if we aimed
To stop the alarms
What if we chose to
Bury our guns
Why don’t we always
Reach out to those
Who need us the most
Together we can change the path of time
Together we have power to decide
The answer lies within our hearts and minds
Together
Together
Together we can make a better place
On this little island out in space
Together we can change the world forever
Let’s unite and make a change
Let’s unite and write a new page
Come on sinners come on saints
Have faith


Cuando aquella chica paró de cantar abrí los ojos y la miré, ella seguía de espaldas a mí, no se había movido ni un milímetro de su sitio. Escuché unos pasos apresurados que se acercaban hasta mi posición. Me escondí en unos setos para impedir que me viera. Aquellos pasos llegaron hasta la chica.
-¿¡QUE ESTAS HACIENDO AQUí!?- la voz era masculina, y parecía bastante enfadada.
-He venido a por ti. –Dijo la chica.
-¡te he dicho una y mil veces que no quiero volver a todo eso, quiero estar aquí! ¿Es que no puedes entenderlo?
Los dos estaban discutiendo, allí ya no tenia nada que hacer, así que lentamente y sin armar jaleo me marché

Cuando llegué y me puse el pijama el sueño se me quitó pero a la cabeza solo me vinieron notas de música, así que no tuve mas remedio que ponerme a escribir la partitura que debería haber hecho antes, la voz de aquella chica, me había devuelto lo que yo creí perdido. Las cosas se habían calmado entre los dos por lo que no ocurriría nada si le daba la partitura original. Me vinieron a la cabeza muchas canciones, pero solo podía elegir una, pero ¿Cual? No tenía un piano así que debería esperar a mañana para poder decidir. Mañana era jueves, apenas quedaban unos 4 días para entregar las canciones grabadas, y cruzar los dedos para que siguiéramos en el programa. Tras hacer unas 3 canciones me marché a dormir con una sonrisa de oreja a oreja. Me agarré a mi pequeño peluche y me quedé dormida al instante, no sentí cuando Erza regresó a la habitación.

10/ Recuérdalos con la Música

Por el camino, lástima, pero no estaba sola. Me encontré con aquella con la que no quería volver a encontrarme.
-Vaya, vaya, vaya, pero a quien tenemos aquí, si es la enchufada.
-De verdad Sherry que lo poco gusta y lo mucho cansa, no hay nadie en este mundo tan pesada como tú.
-Vaya, si que has cambiado, hace años si te digo esto ya estas llorando en un rincón.- y seguía.
-He madurado, me he dado cuenta de que no merece la pesa llorar por algo que te dice alguien que no merece la pena.
Se quedó sorprendida por las palabras que la dije. Tras aquello proseguí mi camino hacia la sala de música donde me esperaba alguien más interesante que ella, el piano.
Llegué a la sala del piano, pero iba tan centrada en mis partituras que no escuché que había música dentro y entré sin llamar. Dentro de la sala había dos personas, Akane y Erza estaban allí.
-Vaya, perdonad, no sabia que había alguien en la sala.
-Tranquila, estábamos ensayando para la prueba, pero ya habíamos terminado.
Me acerqué hasta quedarme al lado del piano.
-¿Que tal la lleváis?-las pregunté curiosa.
-Pues muy bien, solo tenemos que ensayarla y aprendérnosla, y en nada podremos grabar la música para que yo después pueda cantarla en la sala de grabación.
-Es genial ya quiero que llegue el día para escucharos cantar. – las dos sonrieron.
-¿Y tú que tal lo llevas?
-No se que deciros, le di una partitura que tenia hecha desde hace tiempo para que dejara de insistirme tanto, pero como la cosa siga así me temo que me expulsaran de la academia.
-¿Expulsarte?
-¿No os lo han dicho?- las dos negaron.
-Parece ser que en cada prueba los que queden por debajo del puesto 150 quedarán expulsados de la academia. Y por cada prueba el mínimo se reducirá, es decir, que si ahora son 150, en la siguiente prueba quien supere los 120 quedará expulsado.
-¿Pero eso no es justo? ¿Después de todo lo que nos esforzamos para entrar, nos quieren echar?
-Es que al final del curso los que queden serán enviados a la última prueba, la cual consistirá en encontrar a la pareja perfecta que será con la que se realizará el debut, si es que al final sales victorioso en todas las pruebas y con la máxima puntuación.
-Pues que injusticia.
-¿Injusticia?- una voz cantarina apareció en la sala.
-No me digas que es-dije con cara de horror al reconocer la cantarina voz que había aparecido.
En lo alto de una de las esquinas sujeto simplemente con el cuerpo estaba el director de la academia, el raro presidente de la academia.
-¡Presidente!- dijimos las tres a la vez sorprendidas de que estuviera en la habitación y mas por que estuviera en esa posición. “Como se sujeta” pensé.
-Nada es una injusticia, ¡el mundo del espectáculo es así, las cosas no las dan en bandeja solo por que hayas superado una de las pruebas, necesitas luchar por lo que quieres y conseguir un puesto en el gran debut que se celebrará!- dijo una vez que bajó pero no paró de bailar en todo el rato que nos habló, parecía que le habían dado cuerda.
De la misma manera que estaba, bailando, desapareció por la puerta. Miré a las dos chicas que estaban allí y las dos tenían la cara llena de sorpresa.
-Alucino- dijo Erza-. Bueno, Raisa puedes quedarte con la sala, nosotras ya hemos terminado, -Erza se levantó de la silla donde estaba, dejó la guitarra en su sitio y las dos despidiéndose con la mano salieron de la sala dejándome allí sola.
-Bien, pues vamos a ello, espero tener algo hoy, aunque se que después me lo echará en cara al menos he conseguido que dejara de darme la brasa con eso de la partitura.
Me senté delante del piano, este aún tenia la tapa echada por lo que puse las partituras encima, saqué un lápiz y una goma y empecé a escribir una canción que ya había tenido en mente en otro momento de mi vida pero que por algún motivo u  otro no había escrito. Era una canción que me enseñó mi abuela hace tiempo cuando supe que me dedicaría el resto de mi vida a ello. (LOVELESS××× -piano ver-). Tras tenerla acabada decidí levantar la tapa y ponerme a tocarla.

Cerré los ojos a medida que mis manos iban tocando cada tecla del piano con las yemas. En ese mismo momento la sala en la que estaba no existía, lo único que había en la sala era mi imaginación, mi abuela siempre decía que si tocas con el corazón y no con los dedos las cosas de tú alrededor desaparecerían
En la pradera vacía solo se escuchaba el respirar de una daña en lo alto de la colina, estaba sola, pero no por mucho tiempo, por que antes de que ella le viera, un hombre aparecería tras ella con una rosa en la mano. Los dos sonreían y hablaban, eran felices, solo existían ellos en el mundo. (por la puerta apareció Syo, que se sentó en una silla al lado del piano, le sonreí pero seguí con la canción de mi abuela.) A medida que la música iba en aumento, los amantes se iban enamorando cada vez mas. Los días pasaban, pero a ellos no les importaba, mientras que estuvieran juntos el tiempo jamás pasaría. (Syo se levantó de la silla y delicadamente como lo mas precioso para él, cogió un violín que estaba allí, y me acompañó con la melodía). Parecía que el día jamás se pondría para los amantes, todo lo que ellos veían era felicidad, una felicidad que sin el ser amado es imposible de percibir. (Me lo día en aumento. Syo y yo nos movíamos al compás de la música, los dos sentíamos la música fluir por nuestros dedos) nada se puso para los amantes, y tras años de noviazgo se casaron, los días no pasaban para ellos, solo los años marcaban el paso de la vida, pero ellos estaban juntos ¿Qué mas puede importar…? La vida les sonrió con un niño y después una niña, y así les llevó hasta sus preciados nietos. ¿Pero si se quieren, que más puede importar…?

Tras aquella melodía los dos nos miramos y sonreímos a la vez.
-Hacia mucho que no tocábamos esta melodía.- le dije.
-Bueno, hacía tiempo que no nos veíamos, pero al menos hemos conseguido tocarla juntos y mas en este día. – Él sonrió.
-¿Este día?- pregunté mientras miraba la fecha del día 18 de enero.- Ya entiendo por que lo dices. Feliz aniversario abuelos.- dije mirando al cielo.
Los dos sonreímos.
- ¿Qué tal te va con la prueba?- le dije.
- No me puedo quejar, mi compañera y yo ya casi la hemos terminado, aunque es un poco terca, pero es una buena chica, no se si sabes de quien te hablo. Es una chica con el pelo corto marrón y los ojos verdes.- negué con la cabeza.- Se llama Heroine
-Pues, no, no se de quien me hablas.
-Bueno seguro que te cruzas con ella en algún momento. Bueno me voy, yo solo escuché una melodía que me recordaba a alguien y entré haber quien estaba tocando, me alegro de estar en lo cierto.
Syo se marchó y volví a quedarme sola en la sala. Al final no pude escribir la partitura que tendría que darle  a Hijirikawa-kun
-Por que me costará tanto escribir una simple partitura.- Dije apoyándome encima de las teclas de piano, produciendo que sonaran todas aquellas que presioné. Di un largo suspiro u cerré momentáneamente los ojos y me imaginé en casa de mi abuela con mis dos primos tocando música. Pero por más que lo intenté aquello no consiguió animarme volví a coger la partitura y me marché de la sala. Cerré la puerta para dejarla de la misma manera que me la había encontrado el día anterior cuando entré por primera vez. Mientras caminaba me fui perdiendo en las notas de música que llevaba en las manos. No me di cuenta de que por detrás de mí y mirándome con cara de asombro estaba Hijirikawa-kun. Quiso decirme algo pero se quedó quieto y se marchó hacia otro lado.
El resto del día sucedió como siempre.

20 may 2013

9/ Imposible


Lo primero que quise hacer es ir fuera del edificio donde me diera un poco el aire, tenia que aclarar mis ideas si pretendía hablar con hijirikawa-kun, no creo que fuera fácil.
Salí del edificio por la misma puerta por la que había entrado el día anterior y el día de los exámenes. Alo salir un soplo de aire fresco rozó mi piel. Vi como los árboles, las hojas, las flores se movían al son del viento cuando este les acariciada. Sonreí. Caminé hasta la parte de atrás en donde Kaoru y yo hablamos tranquilamente el día que vino ha ayudar a su hermano. Paseé por un camino que llevaba hasta el lago que había no muy lejos del edificio.
-Esto es realmente bonito, no esperaba que hubiera un lago aquí. Se respira tranquilidad.
El agua era cristalina y con los rayos del sol parecía que brillaba. Estaba maravillada por aquello que mis ojos captaban, jamás pensé en ver algo tan hermoso como aquello. Me senté en el césped a observar aquella maravilla. Pude ver entonces, por el rabillo del ojo a una chica de pelo azul recogido en una coleta, sentada en un banco cercano. La chica miraba el lago pero no lo observaba, estaba totalmente ida, estaría metida en sus pensamientos, pensara lo que pensara no se la veía muy contenta, parecía mas bien preocupada por algo, tenia la misma cara que había tenido momentos antes en la clase. Me levanté y me dirigí hacia ella. Puede que no consiguiera nada, pero lo mejor seria intentarlo.
-Juvia, -Ella salió de sus pensamientos y me miró-¿Puedo sentarme?- Pregunté con amabilidad.- Ella asintió sin decir palabras y volvió a su anterior posición. Me senté en un lado del banco.- Es bonito ¿a que si?
Ella simplemente asintió, como si hubiera puesto un automático a todo lo que la dijera.
-Juvia, ¿Te encuentras bien? Llevas todo el día de la misma manera, estas empezando a preocuparme.
-No es nada, solo pensaba.
-¿En que?, dime, puedes confiar en mí.
-No es nada, de verdad, estoy bien, será este cambio repentino de tiempo, nada mas. – Rió, pero yo no estaba segura de que fuera eso. - ¿Qué tal tu compañero?
-No me hables de él.
-¿Por qué, que pasa?
-Nada, es solo que pensé que tu y yo estaríamos en el mismo grupo.
-Si, ojala.- dijo.
-¿Y tu compositora?
-Es una chica muy maja, hemos hablado un poco y creo que vamos hacer un buen grupo-Cambió completamente la reacción que había tenido hasta hace un momento, ahora parecía que sus problemas no habían existido.- Perdona, pero tengo que irme, he quedado con Paige para hablar de la canción. Después nos vemos- Se marchó.
Me quedé en esa posición un poco más, pensando. “Debería ir hacer lo mismo, tengo que hacer la música, a pesar de que ese pelo azul no quiera colaborar”. Suspiré. Me levanté, y miré por última vez al lago. Volví a seguir el camino hasta que me llevara a la entrada principal.
Una vez dentro del edificio decidí echar un vistazo a las instalaciones. Dentro de la sala principal, en una pared colgada había una lista de las distintas salas que la academia poseía y el lugar en el que se ubicaba cada una. Las leí lentamente buscando la que más que acomodaba a lo que quería hacer.
La sala no estaba lejos, solo había que pasar por dos pasillos y en contraria la puerta delante de mí.
-Sala de música. Si, esta es.- dentro no parecía que hubiera nadie, así que entré.
La sala era grande, y estaba llena de instrumentos, había 5 guitarras eléctricas, un teclado, la batería, incluso algún clarinete y violín. Pero lo que mas llamaba la atención de aquella habitación, era el piano de cola de madera negra que estaba en el centro de la sala. Me acerqué tímidamente a él.
-Se parece mucho- Dije sonriendo.
En mi mente apareció alguna imagen mía tocando el piano mientras Syo cantaba y Kaoru me ayudaba con el piano. Pasé muchos momentos felices con ellos en las vacaciones de navidad en casa de nuestra abuela.
Me senté frente al piano, toqué lentamente las teclas, acariciándolas con delicadeza como si ese piano fuera lo más delicado en el mundo.
Cuando me senté en aquel taburete las notas empezaron a fluir por mi cuerpo, los dedos iban solos como si se supieran la canción de memoria.
Tras tocar una canción antigua que mi abuela me enseñó, me levanté del lugar y fui a seguir con la inspección del lugar.
Al salir de la habitación, me encontré con la misma cara agria que tenia por compañera. Hijirikawa solo me dirigió una cara seria y siguió su camino.
-Espera-Le cogí del brazo- ¿Qué te ocurre? ¿Por qué te comportas de ese modo conmigo si ni siquiera me conoces?
-¿Has escrito la música?-me dijo sin mirarme.
-No, aún no.
-Pues cuando la tengas me hablas, hasta entonces tú y yo no nos conocemos. – se marchó
- ¡Así no se hace la música!- le grité pero el siguió su camino.
Enfadada me fui a  mi habitación.
-Que se habrá creído ese idiota, si cree que voy hacer la canción yo sola está muy equivocado.- Comencé a llamarle de todo menos bonito. Me tiré a la cama y vi el póster de Kanda.- Como me gustaría conocerle en persona y que me enseñara a poder ser una mejor compositora. Cogí una de las hojas de la partitura que había en mi escritorio y comencé automáticamente a escribir la música de la canción, no me convencía mucho, pero eso era por que simple mente había hecho una parte y  no dejaba de pensar en la manera que tenía él de hacer música.
No era muy tarde, pero me quedé profundamente dormida en la cama.
Comencé a soñar con el día en que mis padres se divorciaron y tuve que ir me a la casa de una madre a la que no reconocía como tal. De las pocas veces que hablamos todas ellas fueron para decirme que dejara de tocar música, por que ser compositora no es un trabajo, que es mejor vivir de los músicos ya que obtendrás una mayor economía. Pero a mi lo que me gustaba era crear la música, eso era lo que la madre de mi padre me había enseñado.
Al despertar el cielo ya había oscurecido y en la calle había varias luces que provenían de las farolas. Miré la hora y ponía “21.30”
-Creo que será mejor que vaya a comer algo antes de que cierren el comedor.
Bajé al comedor y no había tanta gente como otros días, pero al que si vi en la cola fue a Hijirikawa-kun. Él acababa de coger la comida y se iba a sentar, este seria un buen momento para hablar con él. Cogí mi comida, aun me quedaban algunos puntos después de coger la cena, pero no muchos tenia que emplearlos bien para no quedarme sin ellos. Con la bandeja en la mano me aproximé lentamente hasta la mesa en la que estaba Hijirikawa-kun.
-Hola, ¿Puedo sentarme?- pregunté amablemente. Él no me dijo nada- Vale, interpretaré eso como un si.- comencé a comer.
El ambiente estaba muy frio entre los dos.
-Ya he empezado con la música, pero necesito saber cual es tu nivel de voz para poder hacerlo correctamente.
- De eso no te preocupes, cuando la tengas terminada dámela y yo la haré los arreglos necesarios para que se acomode a mi tipo de voz.
Una furia interna me recorrió el cuerpo por completo. El pan que tenia en la mano quedó hecho trizas tras el apretón que le di.
-Pero ¿¡que te crees, que eres único!? ¡Piensas que lo puedes hacer solo! Con esa mentalidad no llegaras a ser un Idol ni en un millón de años, tenlo en cuenta ¡Si tanto sabes por que no haces tú mismo la música y la letra!- me cabreé y lancé todo mi cabreo hacia la comida la cual salió disparada al final de la mesa. Me levanté y me marché de allí.
No tenía ni idea de a donde ir, así que volví a la habitación, comencé a maldecirle por haber dicho todas aquellas cosas, pero no podía hacer nada, así que para tranquilizarme me puse a escuchar música y a arreglar algunas de las canciones que ya había compuesto antes de asistir a la academia.
Volví a quedarme dormida en el escritorio. Cuando me desperté vi que la cama de al lado ya estaba ocupada por Erza que dormía placidamente en ella. Decidí acompañarla, me quité los cascos, apagué la luz y me metí en la cama hasta el día siguiente.

Cuando me desperté aún era de noche, la cabeza me daba vueltas no podía pensar en otra cosa nada mas que en como hacer la canción con alguien que no quiere trabajar en grupo. Así pasé la noche, dando vueltas en la cama despertándome cada hora.

Cuando el despertador sonó me levanté a la primera ya que no había descansado nada y apenas tenia sueño. Cogí la ropa que estaba preparada en el armario y me marché al baño a ducharme y prepararme.  Por suerte no había nadie en el baño así que no tenia que darme prisa por salir. Me quedé bajo el grifo de agua caliente durante varios minutos, sin hacer nada, simplemente dejé que el agua me cayera esperando que se llevara las preocupaciones consigo, pero no había manera, ellas seguían conmigo y no parecía que hicieran intención de abandonar mi cuerpo. Salí de la ducha una vez que empecé a escuchar como las chicas iban llegando al baño. Me sequé el pelo y me lo recogí en una coleta alta dejándome que cayera por los hombros y el resto de la espalda. Tras arreglarme del todo salí del baño y volví a la habitación. Erza ya estaba arreglada y miraba cosas en su escritorio.
-Buenos días.- dije nada mas entrar.
-Buenos días, ¿Qué tal has dormido?
-Bien, gracias ¿y tú?
-Como un tronco- sonrió- ¿Qué tal llevas la canción?
-Bueno en realidad aún no he escrito nada de nada, esperaba que mi compañero colaborara, pero sigue sin estar por la labor de que hagamos juntos la canción.
-Espero que consigas arreglarlo- dijo cogiendo las cosas- Bueno me voy que he quedado con Akane antes de clase, suerte
-Si, eso espero yo también, gracias- Dejé las cosas de la ducha y cogió algunas partituras y salí de la habitación.
Nada más salir de la habitación me encintré con Juvia.
-¡Juvia!- ella se asustó y la cosas que llevaba en la mano salieron volando por los aires.
-¡Raisa!
-Perdona, no quería asustarte.
-tranquila- Ella comenzó a recoger los papeles que habían volado por los aires, la ayudé a recoger.
-Vaya, cuantas canciones. ¿Para que son?
-Para la grabación, es para que mi compañera y yo podamos hacer la canción.  Perdona, pero me tengo que ir. – salió corriendo antes de que pudiera decirla nada más.
- Joo que risas tienen todas, en fin, se ha hecho tarde, me voy a clase ya comeré algo después de clase.
Me encaminé a clase, fui la primera en llegar, me senté en mi sitio y me puse a componer alguna canción, o intentarlo, por que la gente comenzó a llegar y ya no pude componer nada, ya que yo necesitaba silencio. Guarde las cosas en la  carpeta pero me dejé una de las canciones fuera. Estuve mirando la puerta, esperando a que llegara Hijirikawa-kun. Cuando apareció por la puerta y se sentó en su sitio me levanté corriendo.
-Hijirikawa-kun, aquí tienes la canción.
-¿Está terminada?
-Si, ya está terminada, ahora solo tenemos que hacer la canción y conseguir cantarla en la grabación.
-Bueno, de eso ya me ocuparé yo.
Sin decir nada volví a mi mesa, cabreada por esos aires de superioridad que se daba. Ringo-sensei llegó a clase.
La clase del día consistió en estar las parejas juntas para hacer la canción. Ringo-sensei nos dio algunas indicaciones. Pero no pasó nada interesante. Hijirikawa-kun no me miró en todo el rato que duró la clase, nos la pasamos separados.
Al finalizar la clase él salió por la puerta y se perdió entre la cantidad de gente que había por los pasillos. Di un largo suspiro y salí de la clase. Ya casi era la hora de comer, así que decidí  ir  al comedor a por algo de comer.  Me puse en la cola del buffet, me quedaban unos 40 puntos para gastarlos en los 5 días que me quedaban, así que cogí algo que no costara mucho como el ramen, fideos con sopa de Miso. Me senté en la mesa y mientras miraba las partituras de las distintas canciones. Cogí los palillos y comencé a comer. Mi estómago lo agradecía después de haber estado todo el día vacío y gruñendo por no tener algo. Al terminar de comer llevé los platos hasta la papelera y me marché del comedor en el mismo momento que Hijirikawa-kun entraba en el comedor. Desesperada ya por que me hiciera caso, decidí dejarlo pasar y seguir con mi labor.
Volví a la sala de música en la que había estado el día anterior.