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Al día siguiente hasta llegar a clase
sucedió como de costumbre. Después en clase, Ringo-sensei nos volvió a poner en
grupos de dos. Me desanimé un poco por que iba a ser igual que el día anterior
pero para mi sorpresa, Hijirikawa-kun se acercó voluntariamente a mi mesa. Me
sorprendí al instante, ¿había cambiado algo en él? Cuando vi, que acercaba una
silla y una mesa para sentarse a mi lado no supe como reaccionar y solo pude
sonrojarme. No hablamos, yo estuve mirando algunas partituras mientras que él
escribía una canción. Cuando la clase terminó, él se marchó el primero como de
costumbre, pero dejó la canción en la mesa en la que había estado trabajando
desde que la hora comenzó hasta que terminó. La cogí, me la guardé en la
carpeta para que no se arrugara y poder dársela después.
Ya era la hora de comer así que me marché al
comedor. Comimos todas las chicas juntas, pero yo estaba distraída, por alguna
razón solo podía pensar en Hijirikawa-kun y en lo que había pasado momentos
antes en la clase de Ringo-sensei.
Esa misma tarde volví al aula de música, me
aseguré de que no hubiera nadie para no molestarles. Entré y me senté al piano.
Puse las partituras en su lugar y levanté la tapa del piano. Comencé a tocar
lentamente la melodía, solo con piano, sin cantarla para saber si estaba
correcta. Tuve que corregir ciertas notas, pero la mayoría estaban bien, y el
ritmo de la canción era el adecuado para la canción que tenia escrita detrás de
la partitura (Tsunaida Te Ni Kiss Wo).
Los dedos por si solos mientras yo miraba la
partitura levemente, comenzaron a tocar. La habitación volvió a desaparecer formándose
una habitación completamente blanca en la cual iba sucediendo una serie de
acontecimientos de cuando yo era pequeña y jugaba con mi abuela, mi padre y mis
primos, todos estaban menos mi madre, la cual como seria costumbre en ella
estaría trabando hasta altas horas de la noche.
Soshite bouya wa nemuri ni tsuita
ikizuku hai no naka no honoo
hitotsu, futatsu to ukabu fukurami itoshii yokogao
daichi ni taruru ikusen no yume, yume
Gin no hitomi no yuragu yoru ni
umare ochita kagayaku omae
ikuoku no toshitsuki ga
ikutsu inori wo tsuchi e kaesshitemo
Watashi wa inori tsuzukeru
douka konoko ni ai wo
tsunaida te ni kisu wo
Soshite bouya wa nemuri ni tsuita
ikizuku hai no naka no honoo
hitotsu, futatsu to ukabu fukurami itoshii yokogao
daichi ni taruru ikusen no yume, yume
Gin no hitomi no yuragu yoru ni
umare ochita kagayaku omae
ikuoku no toshitsuki ga
ikutsu inori wo tsuchi e kaesshitemo…
Cuando la canción llegaba a su momento cumbre
abrí los ojos y dejé de tocar dejando la canción a solo unos versos del final,
la canción se vio interrumpida por la aparición de una persona inesperada.
Hijirikawa-kun estaba en la puerta, de pie,
sin decir nada, solo me miraba. Pero cuando vio que dejaba de tocar y empezaba
a recoger se acercó rápidamente a mí.
-Espera, no te vayas, siento haberte
cortado, no era mi intención.- dijo serenamente. Me detuve.
Desde que le conocí no esperaba escuchar ese
tono de voz saliendo de su boca, durante todo este tiempo le tuve por una
persona arisca y maleducada, pero aquellas palabras cambiaron mi visión sobre
aquella persona
-Esto, yo…- no sabia que decir.
-Perdona por mi interrupción,¿podrías
terminar la canción?
-No, no es necesario, si yo, yo ya me
marchaba, tengo cosas que hacer- intenté marcharme, pero el me cogió del brazo.
Le miré y me sonroje levemente.
-Perdona por mi comportamiento de estos
días, no era mi intención ser de esa manera, es solo que escuché ciertas cosas
sobre ti y…- miró hacia otro lado avergonzado.
Me puse frente a él.
-Juzgué mal y pido disculpas- se inclinó
mostrándome sus respetos y disculpas.
- Está, está bien no tienes que hacer eso-
dije agitando la mano delante de mi.
-Discúlpame, me equivoqué y quiero que
aceptes mis respetos.
-Está bien, los acepto. Pero, ¿podrías
decirme que escuchaste?
-Una chica de la clase B se acercó a mi y
comenzó a decirme que no me fiara de tu música por que ninguna tenia
sentimiento. Pero al escucharte cantar esta canción, y ayer, escuchar como
tocabas con Kurusu creo que me equivoqué al tacharte, y lo siento. – Me sonrojé
mucho más ante tanta amabilidad.
-Gracias- Se sorprendió- Gracias por
replantearte lo de Sherry, no mucha gente lo hace y siempre acaban teniendo una
mala idea de mí.
- Cosa que también me ha pasado a mí.
-Si, es cierto, pero tú al menos has
conseguido ver la verdad y no me has ignorado como lo suelen hacer todos.
-Se reconocer mis errores cuando los veo, me
han educado así.
Con esa conversación me daba cuenta de que
Hijirikawa-kun era muy serio, y estricto, pero correcto y agradecido. Me
acordé.
-Ten- saqué la canción de la carpeta- te la
dejaste en clase esta mañana.
-Gracias, pensé que la había cogido pero que
se me había perdido. – me sonrió, disimuladamente y casi sin querer, pero lo
hizo.-¿Qué te parece la letra?
-¿Perdón?
-¿No la has leído? – Negué con la cabeza.-
Vaya, no se por que me imaginé que si.
-Tú has sido sincero conmigo y yo lo seré
contigo- Estaba atento- La verdad es que quise leerla, pero al final me detuve
y no lo hice, son cosas privadas, no me gusta entrar en lo que no me incumbe,
ya tuve problemas en ese aspecto cuando era pequeña.
-Ten, léela, y espero que te guste. –me la
entregó- con toda confianza, hazlo, me gustaría saber tú opinión.
Caminó hacia la puerta.
-Hijirikawa-kun…-me cortó.
-Masato, por favor, - ladeó unos milímetros
la cabeza.- llámame Masato. –Sonreí.
-Masato-kun- le dije sonriendo sin dejar de
mirarle. El me miró sonrió mas ampliamente de lo que lo había hecho antes y
después salió por la puerta. Me quedé paralizada unos segundos y salí de la
sala. Quise ir tras él, pero ya había desaparecido. En el pasillo había gente
yendo de un lado a otro. Miré la letra
que aún sostenía en mi mano
-“Llamando a
la memoria”-Guardé la letra en la carpeta.
Seguí a la masa de gente que se dirigí a la
sala principal, desde allí me fui al jardín.
Cerca de unos árboles, resguardándose del
sol, descansaban las chicas, así que me acerqué a ellas.
-Hola chicas, ¿Qué hacéis?
-Nada, aquí hablando un rato ¿Tú que tal?
¿Has hecho progresos con tu compañero? –Me quedé pensativa. Si, la verdad es
que si, al menos ya nos hablamos, algo es algo – Sonreí.
Nos pasamos el resto de la tarde hablando
tranquilamente. Por la noche cuando abrieron el comedor para la cena fuimos las
primeras que entramos en él. Cogimos cada una su cena y nos sentamos en una mesa en la que cupiéramos
todas.
-Chicas, ¿Qué pensáis de la regla de
prohibido el enamoramiento?-Dijo Erza.
-¿Qué pasa, ya te has enamorado?- dijo Akane
picándola.
-¡NO! no es eso, solo quería saber que opinabais.
-No se, no me parece mala.- miré a Juvia
sorprendida por lo que dijo.-¿¡QUÉ!? Raisa ¿Por qué me miras?
-No, no por nada, no esperaba que tú dijeras
eso, nada más.
-¿Por qué? No entiendo la razón
-Nada, da igual, no tiene importancia.
Juvia me miró aún interesada por conocer mi
respuesta, la cual nunca llegó.
Tras la cena, cada una tomó un camino. Juvia
se fue a la sala de música. Erza y Akane a una de las habitaciones. Y yo
decidir coger el camino del jardín. Paseé hasta el final del camino en el que
había una pequeña estructura formada por columnas colocadas entorno a una base
circular y un techo de semiesfera. Justo en el medio de la semiesfera hueca
había una pequeña lámpara que iluminaba el interior de la estructura. La luz de
la lámpara, junto con la luz propia de la luna, hacían que el agua reluciera y
se notara cristalina. Entré en aquella estructura, había una barandilla a la
altura de mi rodilla y el suelo estaba cubierto por un blando y cómodo cojín.
-Vaya, que bien lo tienen montado. – me
senté en el suelo abrí la carpeta y comencé a mirar las partituras.
Vi, que dentro de la carpeta estaba la
canción que había escrito Masato-kun. No se porque, pero no pude evitar sonreír
al verla. Me acomodé y sujeté el papel
con las dos manos y comencé a leerlo despacio, entendiendo cada estrofa por
completo, quería saber cuales eran los sentimientos de Masato-kun. Cada frase
que leía me hacia sonreír aún más.
Poco tiempo después comenzó a entrarme sueño
así que quise marcharme a la habitación, pero vi, que cerca del camino, y cerca
del lago estaba la sombra de una mujer. No pude distinguirla el camino estaba
completamente oscuro salvo por las luciérnagas que iluminaban levemente las
hojas de los árboles pero a esa mujer no la iluminaban. Llevaba el pelo tapado
con una capucha por lo que no pude verla nada,. En un breve segundo el reflejo
del agua la iluminó el poco rostro que pude ver, apenas la nariz y los labios.
No se había percatado de mi presencia por lo que quise alejarme de ella para no
molestarla. Pero ella comenzó a cantar.( What if- Dina Garipova)
Su voz podía escucharse por todo el lago, pero
ella no gritaba, su voz podía confundirse con el susurrar del viento. Era una
voz calmada y segura de cada palabra que cantaba. Cerré los ojos para poder
escuchar la canción con la mente y no con los oídos. Pude ver en mi imaginación
a mi de pequeña, haciendo lo que mas me gustaba y con las personas que mas quería,
al ver aquellas imágenes se me escapó alguna lágrima que no dudó en perderse en
por mis mejillas. Los agudos de la
canción eran completamente afinados, no se equivocó en ninguna nota, y cantaba
al viento como quien le canta a su amada, con todo el amor que tenía para dar y
el que no tenía.
What if I could change the path of time
What if I had the power to decide
What if I could make us unify
If I
If I
What if we would open up the doors
What if we could help each other more
What if I could make you all believe
If we
If we
What if we all
Opened our arms
What if we
Came together as one
What if we aimed
To stop the alarms
What if we chose to
Bury our guns
Why don’t we always
Reach out to those
Who need us the most
Together we can change the path of time
Together we have power to decide
The answer lies within our hearts and minds
Together
Together
Together we can make a better place
On this little island out in space
Together we can change the world forever
Let’s unite and make a change
Let’s unite and write a new page
Come on sinners come on saints
Have faith
Cuando aquella chica paró de cantar abrí los ojos y
la miré, ella seguía de espaldas a mí, no se había movido ni un milímetro de su
sitio. Escuché unos pasos apresurados que se acercaban hasta mi posición. Me escondí
en unos setos para impedir que me viera. Aquellos pasos llegaron hasta la
chica.
-¿¡QUE ESTAS HACIENDO AQUí!?- la voz era masculina,
y parecía bastante enfadada.
-He venido a por ti. –Dijo la chica.
-¡te he dicho una y mil veces que no quiero volver
a todo eso, quiero estar aquí! ¿Es que no puedes entenderlo?
Los dos estaban discutiendo, allí ya no tenia nada
que hacer, así que lentamente y sin armar jaleo me marché
Cuando llegué y me puse el pijama el sueño
se me quitó pero a la cabeza solo me vinieron notas de música, así que no tuve
mas remedio que ponerme a escribir la partitura que debería haber hecho antes,
la voz de aquella chica, me había devuelto lo que yo creí perdido. Las cosas se
habían calmado entre los dos por lo que no ocurriría nada si le daba la
partitura original. Me vinieron a la cabeza muchas canciones, pero solo podía
elegir una, pero ¿Cual? No tenía un piano así que debería esperar a mañana para
poder decidir. Mañana era jueves, apenas quedaban unos 4 días para entregar las
canciones grabadas, y cruzar los dedos para que siguiéramos en el programa.
Tras hacer unas 3 canciones me marché a dormir con una sonrisa de oreja a
oreja. Me agarré a mi pequeño peluche y me quedé dormida al instante, no sentí
cuando Erza regresó a la habitación.