Cuando me desperté al día siguiente, el sol
entraba por las ventanas de la habitación. El despertador aún no había sonado,
pero apenas le quedaban unos minutos para que lo hiciera. Volvía cerrar los
ojos. Aunque quedaran pocos minutos para ponernos en pie, mi mente comenzó a
volar. En mis sueños aparecía un chico de pelo blanco corto y de punta, estaba
cantando, y tocando la guitarra. No podía evitar sonreír al ver a ese chico.
Pero como era de esperar los minutos se acabaron y el despertador empezó a
sonar por toda la habitación despertándonos a las tres. Al despertarme tan de
repente se me olvidó lo que había soñado.
-No puede ser ¿Ya hay que levantarse?- dijo
Juvia desde la otra punta de la habitación.
-Parece ser que si- respondí yo.
-¡Venga chicas hoy es nuestro primer día de
clase, tenemos que estar animadas!-Akane parecía bastante mas animada que
nosotras dos.
Se levantó de un salto cogió la ropa que había
preparado el día anterior u salió corriendo al baño. Miré a Juvia, ella me
devolvió la mirada y las dos suspiramos.
-Menudas energías desde por la mañana.- las dos
nos reímos y nos levantamos. Cogimos la ropa y nos marchamos al baño a volver a
ponernos ese uniforme.
No tardamos mucho en estar las tres listas, así
que rápidamente nos encontrábamos en la cola del buffet dispuestas a desayunar
para ir a nuestra primera clase del curso. Las tres estábamos emocionadas, no
sabíamos en que clase nos iban a meter ni si estaríamos juntas.
Tras desayunar fuimos a la misma sala en la que
nos asignaron las habitaciones. En los tablones vimos que habían colgado varias
listas. Encima de todas ellas ponía “CLASE… (Y una letra)”
-Bien chicos, aquí podéis ver las clases en las
que os ha tocado dependiendo de vuestros resultados en los exámenes. Dirigíos a
esa clase y esperad a que aparezca el sensei- dijo una voz amigable. Busqué a
la persona pero no conseguí dar con ella, o con él.
-Bueno, pues habrá que buscar la clase-Dijo
Juvia segundos antes de ponerse a mirar las listas para encontrar su nombre y
la clase a la que pertenecería durante el resto del curso.
Mientras tanto, yo, me puse a buscar mi nombre
en otras listas que estaban en los tablones, pero no conseguía encontrarla. Había
pasado por muchas clases, E, H, D, pero no estaba en ninguna. Entonces fui a la
primera lista. Encima de ella ponía “CLASE A”. Miré detalladamente cada uno de
los nombres para asegurarme de que no me lo saltaba. Entonces lo encontré.
Debido a mi apellido estaba casi al final de la lista.
-¡Genial! –Me emocioné- estoy en la clase A, no
está nada mal.
Me separé de la lista para que otros pudieran
ver con claridad si su nombre estaba. Al separarme miré si las chicas ya habían
mirado su nombre, las encontré a las dos apoyadas en una columna, me acerqué a
ellas.
-Chicas, ¿Encontrasteis vuestros nombres?-
pregunté
-Si, no fue difícil. Yo estoy en la clase S-
dijo akane emocionada.
-Y yo estoy en la clase A.- siguió Juvia,
-¡Genial! Entonces estamos en la misma clase.-
me emocioné al saber que al menos tendría a alguien a quien conocería.-Akane,
lo siento.
-No te preocupes, yo soy bastante amistosa y
hago amigos enseguida. Estoy deseando ver quien es mi Sensei.-dijo imaginativa-Bueno
chicas me voy a buscar mi clase, que si no se nos echa el tiempo encima. –Dijo
Akane despidiéndose de nosotras con la mano.
-Bueno, será mejor que nosotras también
vayamos- Me dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡Si! Espero que el sensei no sea muy rudo con
la clase.
Comenzamos a caminar, iba distraída mirando a
la gente que estaba allí, en aquella sala, y observaba la clase de personas con
las que nos tocaría compartir clase dúrate el año, y al no mirar acabé chocándome
con un chico. Alcé la mirada para poder ver a la persona a los ojos, pero
enseguida tuve que bajarla ya que la persona que estaba frente a mi era mas
bajo que yo.
-¡Raisa mira por donde vas, te vas a llevar a
alguien por delante!- me gritó.
-Vale, perdona Syo, - me disculpé. Volví a
mirar a Syo y noté un ligero rubor en los carrillos. Miré en la dirección que
marcaban los ojos de Syo y vi a Juvia con la cabeza agachada y un poco
sonrojada.
-Esto, lo siento- dijo Syo, a veces me pongo
muy bruto por cosas que no tienen importancia, jejeje- comenzó a sentirse
nervioso-Adiós-Salió corriendo antes de poder decir a nadie nada.
Miré a Juvia, la cual también estaba un poco
nerviosa y sonrojada, pero no dije nada y seguí caminando hacia la clase.
Por los pasillos nos encontramos con varias
personas entre las que no se encontraba Sherry.
Llegamos a la clase que nos tocaba, en ella ya había gente sentada en
los distintos pupitres que allí había. No éramos mucho los que estábamos
allí, podía contar apenas unos 0
pupitres, aunque la mitad de ellos aun no estaban ocupados. Al final de la
clase, en la dirección a la que miraban las sillas de los pupitres, estaba la
pizarra, con una mesa grande en uno de los lados, seria la mesa del profesor.
Enfrente de nosotras, y detrás de todos los pupitres, había un piano de
cola de madera, muy bien conservado.
Entré en la clase y me acerqué al piano para verlo con claridad.
-Que bonito, seguro que tiene que sonar como
los ángeles.- me dije mientras lo miraba con asombro.
Los minutos pasaban rápidamente mientras
esperábamos a que nuestro sensei apareciera para comenzar las clases que con
tantas ansias habíamos estado esperando durante nuestra vida.
Juvia ya había encontrado un sitio en el que
sentarse, yo elegí el asiento que estaba detrás de ella, de esa forma
estaríamos mas juntas.
-Chicos, siéntense, vamos.
A los pocos minutos apreció de la nada, delante
de la pizarra una mujer, una mujer con larga melena rosa, más clara que la mía,
y con tirabuzones a lo largo que la daban volumen. Como adorno tenia una cinta
para el pelo a rayas de colores que permitía la separación entre el flequillo,
con dos mechones a los lados de la cara, y el resto de la cabellera. Tenía los
ojos azules, muy claros, turquesa, su cara estaba adornada con una gran
sonrisa. Su cuerpo lo tapaba con un jersey que le llegaba hasta la mitad del
muslo de color amarillo de manga larga pero que llevaba remangada hasta el codo
y unos leggins negros hasta el tobillo.
-¡Ohayo!- dijo ella alegre.- buenos días y
bienvenidos a la academia Saotome, me llamo Ringo Tsukimiya, y seré vuestra
profesora durante este curso, soy la
doncella del espectáculo, encantada de conoceros.
-¡QUEEEEE!- todos los que estábamos en la clase
soltamos un grito de asombro en el momento en el que nos comunicó su nombre,
ninguno de los que estábamos allí nos esperábamos que esa mujer fuera Ringo Tsukimiya.
-Pero podéis llamarme, Ringo-Sensei, como deseéis-
dijo con una enorme sonrisa que no se le borraba del rostro-ustedes son el 0.5%
de los que aprobaron el examen. Como todos saben la academia Saotome es una
academia de formación profesional, destinada a lanzar al estrellato a los Idols
y a los compositores que escriben las canciones. Todas nuestras instalaciones están
instaladas para que hagáis uso de ella. Y son ¡FABULOSAS!- dijo dándonos mucho animo
a todos- todos los profesores son compositores, poetas, y estrellas del
espectáculo. Si sobresalís, os espera un gran debut. Bien, en primer lugar
repasaré las normas que la escuela tiene, ante todo debéis divertíos haciendo
lo que mas os gusta. Levanten la mano aquellos dispuestos a ser Idol.- un 50% de
la clase levantó la mano- Bien, y aquellos dispuestos a componer las canciones
para los Idols- El resto levantamos la mano.-Bien, es genial, tenemos a gente
que desea ser Idols y también aquellos que desean ayudar a los Idols.
Todos prestábamos atención a las palabras de
Ringo-Sensei.
-Bien, antes de que pasemos a la explicación de
vuestra primera tarea debo deciros la única y la norma más importante de
Saotome. –Esta vez, la sonrisa que había mantenido desde que había entrado, se
borró por completo mostrando una cara seria.- Las relaciones entre los alumnos están
prohibidas, cualquiera se sea pillado en una relación, ya sea con un Idol o un
compositor, ambos serán expulsados de por vida. ¡Esa es la norma de Saotome!-
dijo demasiado seria como para rebatirla lo que había dicho.
La cara de asombro que se nos quedo a todos fue
tal que en el silencio se podían escuchar los pájaros cantando en la calle.
-Bien, ahora pasemos a lo que importa- la
expresión volvió a cambiarle a la misma sonrisa que había tenido antes.- Bien,
durante el año que estéis en Saotome formareis distintas parejas entre Idol y
compositor hasta que deis con la vuestra. Pero eso se decidirá en el primer
trimestre trimestre. Las parejas no
tienen que salir especialmente de la clase A, las parejas pueden proceder de
otras clases, como la clase S. hasta ese momento se cruzaran con un montón de
personas que pueden ser su pareja o no. y ahora, ¡Vamos a empezar con las
pruebas!- parecía mas emocionado que todos los que estábamos sentados.- Un concurso
de grabación.
Ante aquellas palabras, se empezaron a escuchar
murmullos.”¿Un concurso? Yo también tengo que cantar”
-Solo por esta vez los voy a emparejar yo. Además,
la suerte del espectáculo también está en relación con la capacidad de cada uno-con un ligero movimiento de cadera hizo
una honda con el cuerpo que le llegó hasta la mano, la besó y nos lanzó el
beso.
Después de eso se sentó en la mesa que estaba a
su lado y con un bolígrafo comenzó a escribir en un papel. Los que estábamos
allí estábamos impacientes por ver con quien nos tocaría hacer ese concurso.
-Juvia- La llamé, pero no me escuchó, ella
estaba metida en sus pensamientos. La toqué l hombro y ella dio un pequeño bote
en el sitio.
-¡AH!- se giró rápidamente- Raisa, ¿que pasa?-
me preguntó intentando calmarse ante el susto que la había sacado de los
pensamientos.
-Juvia, estas bien, pareces preocupada.
-Nada, no es nada. – volvió a darse la vuelta dándome
la espalda.
No quise entrometerme en sus pensamientos, pero
estaba claro que algo la estaba preocupando, ya intentaría descubrirlo en otro
momento. Me giré para ver a la gente que había en aquella clase, y ver con
quien me tocaría en ese concurso. Vi a mucha gente, todos ilusionados por estar
donde estaban. Por detrás de mi vi a un chico rubio con el pelo corto y
ondulado, con gafas que sonreía mucho. En la misma fila del chico, pero mas
delante que nosotras, había un chico de melena pelirroja con el pelo de punta
por encima pero que después le caía casi por los hombros, sin llegar a tocárselos. Volví la vista al rubio de las gafas a su
lado estaba el mismo chico que vi en la presentación del día anterior. Tenia la
misma cara seria con la que caminaba la última vez que nos cruzamos. El chico
miraba a las musarañas. Pasaba la mirada por todas las mesas que había en el
aula hasta que nuestras miradas se encontraron. La cara del chico no cambió,
pero pude notar como poco a poco me iba poniendo colorada. Yo, sin saber que
hacer, y solo con un pensamiento: “tierra trágame” levanté la mano y le saludé tímidamente.
Él me miró son saber que decir. Así que lentamente me giré hasta mirar la
espalda de Juvia.
-¡Ya está!- gritó Ring-Sensei. Se levantó del
asiento y se acercó a la pizarra para colgar las distintas listas que había
hecho.-Bien, ahora iré nombrando a los alumnos, primero un estudiante Idol y después
el de los compositores, así cuando vean
las listas sabrán quien es su pareja durante esta tarea. Bien, empecemos –Ringo-Sensei
comenzó a llamar uno por uno a los alumnos, gracias a eso conseguí averiguar el
nombre de los tres chicos que había estado mirando mas detenidamente durante el
corto descanso. El rubio se llamaba Natsuki Shinomiya. El pelirrojo Otoya
Ittoki, y el peliazul con el que me había puesto colorada Masato Hijirikawa. Parecía
ser que ellos tres estaban en el curso de Idol. La verdad es que todos eran
guapos. Después de que nos llamaran a todos, nos acercamos a la pizarra y vimos
con quien nos había tocado. Juvia y yo no estábamos en el mismo grupo. A ella
la había tocado con Paige Kame, era una
chica de pelo casi blanco con los ojos verdes, se acercó a Juvia cuando supo
que ella era su pareja. Yo seguí mirando los nombres esperando con ansia el
nombre de la persona con la que me había tocado. Vi mi nombre, pero en el
momento que fui a mirar el de mi pareja alguien me empujó hacia atrás
haciéndome caer por el escalón que había. No pude sujetarme, así que solo me
quedó esperar a caer, pero me di cuenta que no caí si no que alguien me había
sujetado. Miré hacia arriba para ver a mi salvador, cuando vi quien era, los
colores me subieron tan rápido que no supe como reaccionar.
-Gra, gracias- le dije nerviosa, por lo que
había pasado. El sin mediar una palabra me puso de pie y se adelantó a ver la
pareja que le había tocado. – me quedé paralizada mirándole.
Cuando hubo mirado el nombre de su compañero o
compañera me miró, soltó un leve “Tks” y se sentó en su mesa. Le miré sin
comprender, me acerqué a la lista, volví a mirar mi nombre y esta vez, si que
pude mirar el de mi compañero. Al ver el nombre lo leí varias veces para no
equivocarme.
-“Hijirikawa Masato, Hijirikawa Masato. Hijirikawa Masato”- repetía
una y otra vez. Los colores volvieron a subirme a las mejillas.
-Bien, pues ahora que todos sabéis quien es
vuestro compañero, os explicaré de que tratará la prueba. Los compositores se
encargaran de hacer la música mientras que los idols se encargaran de la letra,
y en una semana las canciones que se compongan serán grabadas en nuestro
estudio, además se retransmitirán por los altavoces que hay por la escuela. Os
deseo a todos muy buena suerte, a partir de ahora las instalaciones estarán a
vuestra disposición.- dijo Ringo-sensei.
La campana sonó, todos se prepararon para irse.- Esperad un momento, se me
olvidaba, deciros que aquellos que tenéis la tarjeta del buffet, los puntos que
ganéis en las practicas se os ingresarán en la tarjeta, así que hacer vuestro
mejor esfuerzo- dijo con su típica sonrisa.- y ahora ¡Buena suerte a todos!
Todos los chicos salieron del aula, vi que Juvia
estaba bien acompañada con su compañera, así que fui a buscar al mío que ya
había salido por patas de la clase sin dirigirme la palabra. Le encontré caminando por el pasillo que
llevaba hacia el comedor, corrí esquivando a los que venían de frente y a los
que iban en mi misma dirección.
-¡ESPERA!- le grité con la esperanza que me
escuchara, pero si lo hizo pasó de mí. -¡OYE! –conseguí alcanzarle y le di un
pequeño tirón del jersey. El se giró y me miraba mientras yo intentaba
recuperar el aliento. ¿Por que te has ido? Se supone que somos compañeros.
-Y que con eso.- me dijo con su gesto serio
-¿Cómo? Pues que se supone que tenemos que
juntarnos para poder hacer la canción.-Dije ya una vez que mi respiración se
normalizó.
-Eso no es necesario, tu simplemente haz tu
parte y cuando la tengas yo haré la mía, esto funciona así, cada uno se saca
las castañas del fuego como puede.- no medió mas palabra y siguió su camino.
Me enfadé.
-Será idiota- dije.
Proseguí mi camino, pero me marché a la
habitación. Al entrar vi que la habitación estaba totalmente distinta. La parte
de Juvia estaba sin tocar, pero la mía
no estaba y la de Akane había sido movida hacia la pared, incluso el póster
de kanda había desaparecido.
-Pero que pasa aquí.
-Raisa,- alguien me llamaba desde el pasillo.
Miré
-Juvia, ¿tu sabes lo que ha pasado?
-¿A que te refieres?- Juvia miré a la
habitación. -¿¡Pero que ha pasado aquí!?- la voz de Juvia se escuchó por todo
el pasillo.- ¿y tu cama?
-Eso me gustaría saber a mí.
-¡Hola!- una voz apareció por el pasillo. La
reconocí por su cantarina voz.- ¡Oh, mis ladies!
-¡Presidente!- gritamos las dos a la vez.
-ha habido un cambio de planes, las señorita
Ken y la señorita Garuko convivirán juntas en esta habitación.
-Pero ¿y yo?
-En la habitación contigua están sus cosas, en
ella se encuentra la señorita Erza, convivirá con ella durante este año.
-Pero ¿por que?
-Es la única manera que hay para que todas las
habitaciones estén completas con dos alumnos en cada una de ellas.
-Entiendo.- miré a Juvia, me encogí de hombros
y me fui a la habitación de al lado. Cuando la abrí los muebles estaban ya
colocados de la misma manera que lo estaban en la otra habitación, incluso el póster
estaba colgado en la pared.
Entré en la habitación y deje mis cosas sobre
la cama y volví a salir ya que Juvia me estaba esperando en la puerta.
-¿Qué hacemos, vamos a buscar a Akane?
-Si, y después a comer si os parece que tengo
hambre.
-Claro.
Comenzamos a caminar.
-Juvia, que te ha pasado esta mañana en la
clase, parecías nerviosa y estabas como ida.
-Nada, nada no es nada de verdad, es que a
veces me pasan estas cosas.
-Vale, pero que sepas que me tienes para lo que
necesites. Ante todo somos amigas.
Nos sonreímos. Llegamos a la sala principal y
esperamos a Akane. Mirábamos el pasillo por donde ella se había ido ya que
seria el mismo por el que aparecería después de su clase. Había mucha gente,
pero conseguimos reconocer la melena rubia que andaba por los pasillos. Pero no
iba sola, a su lado y charlando alegremente con ella iba una chica de melena
pelirroja larga, llevaba el uniforme de la academia, aunque en vez de las
medias azules llevaba unos pantalones
ajustados y unas botas altas. Akane nos vio, nos saludó con la mano en alto y
se acercó a nosotras tirando de la chica que iba a su lado.
-Hola chicas ¿que tal las clases?- preguntó
Akane.
-Bien, no ha ido mal, ¿y la tuya?
-Genial, mirad esta es Erza Kuchiki, está en mi
clase y es mi compañera en la primera tarea. Ellas son Juvia Garuko y Raisa
Masamune.- nos señalo a cada una en el momento de decir nuestro nombre.
-Encantada de conocerte Erza, -dije con
amabilidad.
-Igualmente.- dijo con una agradable sonrisa.
-Bueno, nos vamos a comer, estoy muerta de
hambre- sugerí.
-Por mi encantada- dijo Akane emocionada.
Las cuatro entramos en el comedor y nos pusimos
a la cola para el buffet, después de pedir nos sentamos en una mesa enfrentadas
dos a dos.
-Juvia, que no te lo he dicho, ¿a que no sabes
quien está en mi clase?
-¿Quien?
-Syo- dijo con tono pícaro. Juvia se sonrojó al
escuchar su nombre, miró al plato y se puso a comer sin decir nada.
Me reí un poco y continué.
-Por cierto, el director nos ha cambiado las
habitaciones. Juvia y tú compartiréis habitación mientras que yo y una tal erza compartiremos la habitación de
al lado. –miré a Erza- Al escuchar tu nombre he supuesto que serias tú.
-oh, pues por mi genial, Akane me ha dicho que
también eres compositora, así que parece que nos vamos a llevar bien.
-Si, eso parece.-sonreí.
-Bueno, ¿y os ha tocado hacer el trabajo
juntas?
-Que va, estamos separadas, ella está con una
compositora llamada Paige Kame y yo estoy con un Idol que se cree lo mas de lo
mas. Creo que no voy a aprobar esta práctica.
-¿Por qué dices eso?- preguntó Erza
-Por que dice que lo mejor es ir cada uno por
su lado, que cada uno debe sacarse las castañas del fuego, yo hago la música y
después él hace la letra, y ya está.
-Pero así no se crea la música. –Dijo Akane
malhumorada.
-Ya lo se, ¿pero que quieres que haga? Además
pasa completamente de mí, creo que va ha ser mas difícil de lo que
esperaba,-suspiré maestras removía mi comida- En fin, ¿¡Sabéis de lo que tengo
ganas!? De escucharos a ti- refiriéndome a Akane – y a Juvia cantar, seguro que
tenéis una voz preciosa.
Akane se sonrojó, pero tras esas palabras Juvia
se levantó rápidamente de la mesa y desapareció por el comedor.
-¿Qué la pasa?-me preguntó Erza
-No lo se, desde esta mañana está muy rara,
no nos conocemos todavía, pero me
preocupa.
Las dos me miraron y volvimos a la comida.
Después de comer, ya que no tenia clase me fui a investigar la academia tanto
por fuera como por dentro.