Era un chico pelirrojo de pelo mas o menos largo, que mantenía
sujeto con una cinta de color verde, los ojos verdes y con un micrófono en la
mano cantando y con su habitual rostro jovial y sonriente. La mano con la que
sujetaba el micrófono estaba enguantada.
-¿Te gusta Noa-yon Hana?
-Me encanta sobre todo él- Juvia pasó la mano por el póster
acariciando a Lavi, el que salía en el póster.- me parece que sus canciones
tienen mucho sentimiento y pasión, como me hubiera gustado haberle conocido. Algún
día me gustaría cantar una canción con él.-me dijo todo mirándole a él. Después
giró la cara hacia mí sin separar la mano del póster- ¿y a ti, te gustan?
-Bueno… la verdad es que…- me acerqué a una caja que tenia
al lado de la cama la abrí y de ella saqué un papel enrollado- bueno, la verdad
es que…- empecé a desenrollar el papel y por él a pareció un chico algo mas
serio que Lavi de pelo azul oscuro con flequillo y con el pelo suelto largo
hasta la mitad de la espalda, con los ojos azules oscuros también y con otro micrófono
en la mano. – Me encanta- en el ultimo momento desenrollé el papel de golpe,
dejando ver a Kanda por completo.
-¿! No me lo puedo creer, también te gusta Noa-yon Hana!? -
dijo Juvia sorprendida.
-Gustarme es poco, yo diría que estoy algo loca por este
grupo…vale, muy loca.- dije sonriendo mientras admiraba el rostro de Kanda-
Kanda es mi cantante favorito, sus canciones tienen mucha fuerza y me gustan
las letras.- miré a Juvia llena de emoción- no puedo creer que a ti también te
guste, no colgué el póster por que pensé que no te gustaban y Kanda podría
acabar pintarrajeado, y eso no quiero que ocurra.
-Lo mismo puedo decir, pero me he arriesgado, y parece que
ha salido bien. Por cierto ¿tú querrías cantar con él?
-¿Yo, cantar? Ojala supiera, pero a mí me gustaría que él
cantara una de mis canciones.
-¿Eres compositora?-asentí- nos congeniamos bastante bien.
-Eso parece, bueno, pues voy a colgar el póster. – lo
colgué al igual que Juvia en la pared que había debajo de la ventana, encima de
mi cama.
-Si hazlo, creo que tú y yo vamos a tener muchas cosas en
común.
-Ahora que me doy cuenta…- la miré- ¿Tienes el póster de Tikky?
Por que yo no lo he encontrado. Me costó mucho encontrar el de Kanda pero el de
Tikky, me resulta imposible.
-¿Te gusta también Tikky?-
me dijo ella mientras se sentaba en su cama.
- Me gustan sus canciones, pero siempre e preferido a
Kanda.- le miré- Ojala, pueda cantar una de mis canciones.
-A mi también me gustaría. No se quien les hace la música,
pero parece que el nivel ha bajado mucho desde que empezaron.-
-Creo que se le conoce como el Conde, pero nadie le ha
visto, o eso es lo que las revistas dicen, no se si creérmelo.
-No lo se, pero algo les debe estar pasando, por que sus
canciones han dejado de tener esa chispa que tenían antes.
-Creo que ya podemos soñar, es uno de los mejores grupos
que hay.
-Lo malo es que la gente no sabe apreciarlo por que no
entiende sus canciones, el dolor que hay
en algunas, y los sentimientos de otras. Al igual que la fuerza de algunas
canciones, la voz de Kanda se mezclan con la voz, sensible apasionada y jovial,
de Lavi, y el estilo característico de Tikky y crean maravillas.
-Bueno, mejor para nosotras, así no nos quitaran a los
chicos. Jeje- Juvia al soltar esa pequeña broma cayó a la cama y se tumbo en
ella mientras que yo me perdí en la imagen una vez más.
-Espero que no haya conflictos internos entre ellos.
-¿Por qué dices eso?
-Por lo que escucho de mi madre, ella habla mucho con
artistas y con sus agentes, y escucho algunas de esas conversaciones, muchas
veces mi madre dice que los grupos que se han separado o han dejado de tocar,
lo hacen por los problemas que hay entre ellos.
-Puff, espero que eso no pase,- se incorporó poniéndose de
nuevo de rodillas mirando el póster de lavi- no quisiera que se separan, su
música es muy buena, pero solo cuando están los tres. Incluso cuando solo uno
de ellos canta los otros dos, el ritmo, la música que hacen para acompañar la
letra, todo cuenta.
-Parece que sabes del tema.
-Si, pero no tanto como me gustaría, el marido de mi madre
no me cuenta las cosas, así que lo poco que se, es por que lo leo, o lo escucho
a escondidas.
-¿El marido de tú madre? ¿No es tu padre?-ella negó con la
cabeza. Esperé por si ella me lo explicaba, pero si era mucho para ella,
simplemente lo dejaría pasar.
-Fue cuando yo aún era pequeña, mi madre de divorció de mi
padre. No tenían mucho en común, pero nunca pensé que se separaría.-dijo
mirando por la ventana.
-Vaya lo siento mucho.
-Tranquila, lo que mas me duele es que me separaron de mi
hermano mayor.
-Es verdad, me dijiste que tenias un hermano, ¿Cómo se
llama?
- La verdad es que no me acuerdo, yo aún tenia 2 años
cuando mis padres se divorciaron, y no llamaba a mi hermano por su nombre, solo
decía Oni-san. Así que no me quedé con su nombre, y ahora lo lamento, por que
fácilmente podía ir a buscarle, o al menos saber si está bien.- en lo que duró
la historia no me dirigió la mirada, si no que la mantuvo en la ventana.
-Seguro que lo encuentras, -dije con una ligera sonrisa.
Ella me sonrió, parecía más animada.
-Bueno, iré a por algo de comer, enseguida vuelvo.- salí de
la habitación dejando a Juvia tumbada en la cama.
Comencé a caminar por los pasillos. Se podían escuchar las
distintas voces de los alumnos dentro de sus habitaciones. No se porque razón,
pero mientras caminaba iba pensando en lo que Juvia había dicho, ella quería
cantar una canción con uno de los chicos de Noa-yon Hana. La verdad es que no
es mala idea, pero yo nunca podría componer algo para ellos, yo no soy nadie, y
ellos son mis mayores ídolos.